Inauguro un espacio solo para suscriptores. Un rincón donde abro la puerta de mi consulta y te enseño lo que hay dentro: los detalles que de verdad les digo a mis pacientes cuando cierro la puerta y nos quedamos los dos.
Van a ser casos clínicos de las patologías que veo cada día. Las que tiene muchísima gente y que casi nadie te explica con calma: el hombro, la rodilla, el menisco, la artrosis, las manos, la espalda. Una especie de consulta privada, sin lista de espera, en la que te cuento lo que de verdad pienso y lo que haría yo.
Puedes unirte cuando quieras, apoyando mi trabajo. Empezamos por uno de los más traicioneros, uno que manda a quirófano a gente que no lo necesitaba: el hombro congelado.









