Víctimas de alquiler
El negocio de quejarse
Auschwitz, 1944. Viktor Frankl, psiquiatra judío, observa algo que desafía toda lógica: en el mismo barracón, bajo las mismas condiciones de miseria absoluta, hay prisioneros que comparten su último trozo de pan. Y otros que se dejan morir antes de que les toque el turno en las cámaras de gas.
Misma situación. Respuestas opuestas.
Frankl sobrevivió. Escribió “El hombre en busca de sentido” y nos dejó la conclusión más incómoda y liberadora de la historia de la psicología: la última libertad humana es elegir nuestra actitud ante las circunstancias. Incluso cuando todo está objetivamente jodido.
Ahora viaja conmigo a 2025. Abres Instagram y te encuentras con 47 stories de gente quejándose. LinkedIn está lleno de posts tipo “Mi ansiedad me enseñó que...”. Twitter es un festival del victimismo competitivo. Y todos, absolutamente todos, tienen un trauma que contar.
Ser víctima se ha convertido en una profesión. En una identidad. En un puto modelo de negocio.
La colección de cromos del sufrimiento
Hay gente que colecciona diagnósticos como si fueran medallas de guerra. “Yo tengo ansiedad generalizada”. “Soy neurodivergente”. “Tengo ansiedad no diagnosticado pero estoy segura”. “Mi terapeuta dice que tengo apego evitativo”.
Y mira, no digo que estas cosas no existan. Como médico sería una irresponsable si negara la existencia de patologías reales. Pero hay una diferencia abismal entre tener un diagnóstico y ser tu diagnóstico. Entre reconocer un problema para solucionarlo y convertirlo en tu puta tarjeta de presentación.
Lo veo cada día en consulta. Llega un paciente con una rotura de menisco. Le explico el tratamiento: rehabilitación, fortalecimiento, paciencia. Y me encuentro con dos tipos de reacciones:
Paciente A: “¿Cuándo puedo volver a correr? ¿Qué ejercicios hago mientras tanto?”
Paciente B: “¿Me van a dar la baja? ¿Cuánto tiempo?”
Misma rodilla. Mismo cartílago reventado. Distinto cerebro. Uno busca soluciones. El otro busca excusas.
La química de la queja
¿Sabes por qué la gente se queda atrapada en el victimismo? Porque funciona. O al menos, parece que funciona a corto plazo.
Quejarte es adictivo. Como esos pacientes que se saben de memoria todos sus informes médicos, todos sus diagnósticos en latín, todas sus alergias medicamentosas... pero nunca han hecho ni un maldito día de rehabilitación. Prefieren ser expertos en su enfermedad que en su curación.
El sistema fomenta que seamos víctimas
Y claro, vivimos en un sistema que alimenta esto como si fuera un buffet libre. Las redes sociales te dan más alcance si cuentas un trauma que si cuentas un éxito. Los algoritmos premian la vulnerabilidad performativa. Hay toda una industria del “self-care” que te vende que necesitas 47 productos para sobrevivir a un martes.
Los coaches te dicen que “reconozcas tu dolor”. Porque nos han vendido que hablar de tus problemas sin hacer nada por resolverlos es “ser auténtico”.
Pero hay una diferencia entre ser vulnerable y ser un parásito emocional. Aquí va: Asumir responsabilidad es lo más liberador que existe.
Porque si tú eres el problema, tú puedes ser la solución.
Si todo lo malo que te pasa es culpa del sistema, de tu genética, de tu infancia, de tu jefe tóxico, de tu ex narcisista, de tu metabolismo lento... no puedes controlar nada de eso.
Pero si reconoces que, al menos en parte, tu situación actual es resultado de tus decisiones, de tu actitud, de tu falta de acción... entonces tienes poder. No digo que niegues tus circunstancias. Las fracturas duelen. Las enfermedades crónicas existen. Los traumas son reales. La depresión no se cura con “pensar en positivo” y una infusión de manzanilla.
Pero entre reconocer tu dolor y definirte por él hay un abismo.
Frankl en el S.XXI
Viktor Frankl perdió a su mujer, a sus padres, a su hermano. Le tatuaron un número en el brazo. Le quitaron su nombre, su profesión, su dignidad. Le dejaron en ropa interior en pleno invierno polaco. Y aun así encontró sentido.
Escribió fragmentos de su libro en trozos de papel robados. Ayudó a otros prisioneros a no suicidarse. Decidió que si sobrevivía, su experiencia tendría un propósito.
Y nosotros, en 2025, con agua caliente, Netflix, antibióticos y derecho a voto, nos quejamos porque nos han hecho ghosting en Tinder. No es que no tengamos problemas reales. Los tenemos. Pero los estamos magnificando hasta convertirlos en nuestra única historia.
El privilegio de elegir
Frankl tenía razón: la última libertad humana es elegir tu actitud. Nadie te puede quitar eso. Ni siquiera en Auschwitz. Mucho menos en tu piso de alquiler mientras te quejas por Instagram. No digo que sea fácil. Digo que es posible.
Y que el día que dejes de identificarte con tu dolor, vas a descubrir que eres mucho más que eso.
Eres traumatóloga de tu propia vida. Deja de coleccionar diagnósticos y empieza la rehabilitación.
Nos leemos.
— La Traumatóloga Geek
PD: Si esto te ha incomodado, bien. La incomodidad es el primer paso del cambio. Si te ha cabreado, mejor todavía. La rabia bien canalizada mueve más que la autocompasión.
PD2: No, no estoy diciendo que la depresión se cure con fuerza de voluntad. Estoy diciendo que hay gente usando el lenguaje de la salud mental para justificar su mediocridad. Y tú sabes perfectamente a cuál de los dos grupos perteneces.
Fuentes
Viktor Frankl
Frankl VE. El hombre en busca de sentido [Internet]. Buenos Aires: Herder; 2004 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://shoa-interpelados.amia.org.ar/wp-content/uploads/2024/01/vfhbs.pdf
Psicología Madrid. Viktor Frankl: El Hombre En Busca Del Sentido - Logoterapia [Internet]. 2024 Jun 23 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://www.psicologiamadrid.es/viktor-frankl-biografia-vida-logoterapia/
Mentalidad de Víctima e Identidad
Firestone L. The Victim Identity. Psychology Today [Internet]. 2011 Feb 23 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://www.psychologytoday.com/us/blog/traversing-the-inner-terrain/201102/the-victim-identity
Ackerman CE. Victim Mentality: 10 Ways to Help Clients Conquer It. PositivePsychology.com [Internet]. 2025 Nov 22 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://positivepsychology.com/victim-mentality/
Bogaerts A, Claes L, Bastiaens T, Vanwalleghem D, Luyckx K. The Self-Concept and Identity Measure in Patients with Personality Disorders: A Psychometric Evaluation and Associations With Identity Processes. J Pers Assess. 2023 Oct 27;106(4):441-454.
Indefensión Aprendida
Seligman MEP. Learned helplessness. Annu Rev Med. 1972;23:407-412. Citado en: Simply Psychology. Learned Helplessness: Seligman’s Theory of Depression [Internet]. 2024 May 1 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://www.simplypsychology.org/learned-helplessness.html
ND Psychology. Martin Seligman’s Theory of Learned Helplessness: Implications for Motivation [Internet]. New Directions Australia; [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://ndpsych.com.au/martin-seligmans-theory-of-learned-helplessness-implications-for-motivation/
Vulnerabilidad Performativa en Redes Sociales
Olszewski N, Zalewski K, Takarangi MKT. Victim blaming on social media: how user comments influence perceptions of credibility and blame. Psychiatry Psychol Law. 2025 Nov 20;33(1):75-94.
Wilde & Wise. How Instagram Turned Mental Health Into a Brand [Internet]. 2025 Jun 23 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://wildeandwise.com/2025/06/24/how-instagram-turned-mental-health-into-a-brand/
Balamurugan G, Priya VV, Ashok Kumar J. Filtering reality: Navigating Instagram’s influence on mental health. J Educ Health Promot. 2025 Feb 27;14:94.
Locus de Control y Responsabilidad Personal
Cherry K. Locus of Control Theory In Psychology: Internal vs External. Simply Psychology [Internet]. 2025 Nov 9 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://www.simplypsychology.org/locus-of-control.html
Best Choice Counselling. Internal Locus of Control: The Psychology Behind Taking Charge of Your Life [Internet]. 2025 Mar 28 [citado 22 Dic 2025]. Disponible en: https://bestchoicecounselling.com/internal-locus-of-control-the-psychology-behind-taking-charge-of-your-life/



Es un libro impactante, para releer a lo largo de la vida, el de Victor Frankl.
Por otro lado coincido contigo en la epidemia de victimismo y etiquetas, hay un artículo muy interesante por aquí, por Substack, que tiene que ver en parte con lo que cuentas (por si le quieres echar un vistazo: https://estilo.substack.com/p/cuando-perdimos-la-personalidad-la)
Sin embargo no dejo de pensar que no podemos dejar fuera (no es una excusa, trata de ser una visión amplia de la complejidad del asunto) un aspecto más social y menos individualista en las soluciones. No sé muy bien cómo se haría, pero no todo es cuestión de ver las cosas de una determinada forma y cambiar desde dentro (que, por cierto, ese es el negocio actual de tantos gurús del bienestar), sino que hay todo un entorno, un ecosistema que transformar. En la experiencia laboral, por ejemplo, muchas personas están quemadas, se dan de baja, se les da por enfermas. Pasa el periodo de baja, la persona se recupera...y vuelve al mismo lugar donde enfermó donde nada ha cambiado. Me interesa todo esto, gracias! :-)
Me encanta tu línea. En verdad la actulidad es un auténtico desbordamiento de etiquetas victimistas, antes prefiero ser saholin. Me canso, pero amor la victoria sobre mi misma. Gracias por recordarnos estás cosas.