Yo, de joven, fui una apasionada lectora de Dickens, aunque fue "La tienda de antigüedades", la novela que más me gustó. Diría que es casi como "El conde de Montecristo", pero como protagonista tiene a una joven. Aunque, la verdad, nunca me había fijado con criterios médicos en los protagonistas de sus novelas. Muchas gracias por esa apreciación. Y si, disfrutará de las lecturas de Dickens, estoy segura.
Traumatóloga Greek. He leído varios de tus artículos, son fascinantes, los describes con una precisión y sensibilidad humana. El don y el arte de la observación es un sentido que se está agotando en todos los ámbitos y en Medicina no es la excepción. Leeré a Dickens. Otro autor fascinante es Sir Arthur Conan Doyle. Saludos a toda la comunidad. J. Jaime Gutiérrez F
Ni es necesario que lo leas, si no es una prioridad para ti. Claro, si lo conectas con lo que tanto te apasiona (el conocimiento y más específicamente, el conocimiento científico) seguro que será una pasada leerlo y lo disfrutarás un montón. El caso es que no necesitas conocer a fondo a un autor para valorar sus aportes a la ciencia, y es lo que aplaudo de este artículo.
No te quitamos absolutamente nada, te coronamos como muy culta, divulgadora científica, conectora de mundos y absolutamente muy, muy, pero que muy interesante‼️
Joer, pues debo reconocer que yo ni Oliver Twist me he leido. No me la mandaron ni en el colegio ni en el instituto. Y me has creado el gusanillo con el Club Pickwick 😅
Si cuando era joven hubiera habido internet yo tampoco lo hubiera leído y mis aficiones y inclinaciones habrían sido otras.
En la literatura es frecuente, como en las artes plásticas, encontrar referencias ó descripciones a todo lo humano.
Recuerdo varias referencias a la medicina en Marcel Proust, otro estilo, menos sordido, acerca del contenido en la medicación de analgésicos, que viene a decir que cuando se padecen dolores fuertes uno no se pregunta acerca de la composición de lo que está tomando.
Como siempre, de lectura obligada. Ahora bien, respecto a la «excentricidad de los franceses» de lavarse las manos, creo que habrá que reconocerle el mérito al médico austrohúngaro Ignaz Semmeweis —spoiler: acabó mal— que propuso, en 1847, que los facultativos se lavaran las manos antes de trabajar en un parto, disminuyendo el impacto de las fiebres pauperales. Y ya que estamos. Agradecería más información. Gracias por tus escritos.
Yo, de joven, fui una apasionada lectora de Dickens, aunque fue "La tienda de antigüedades", la novela que más me gustó. Diría que es casi como "El conde de Montecristo", pero como protagonista tiene a una joven. Aunque, la verdad, nunca me había fijado con criterios médicos en los protagonistas de sus novelas. Muchas gracias por esa apreciación. Y si, disfrutará de las lecturas de Dickens, estoy segura.
Traumatóloga Greek. He leído varios de tus artículos, son fascinantes, los describes con una precisión y sensibilidad humana. El don y el arte de la observación es un sentido que se está agotando en todos los ámbitos y en Medicina no es la excepción. Leeré a Dickens. Otro autor fascinante es Sir Arthur Conan Doyle. Saludos a toda la comunidad. J. Jaime Gutiérrez F
Genial escritor. Lo vas a disfrutar, realismo naturalista. Muy fuerte y muy real
Ni es necesario que lo leas, si no es una prioridad para ti. Claro, si lo conectas con lo que tanto te apasiona (el conocimiento y más específicamente, el conocimiento científico) seguro que será una pasada leerlo y lo disfrutarás un montón. El caso es que no necesitas conocer a fondo a un autor para valorar sus aportes a la ciencia, y es lo que aplaudo de este artículo.
No te quitamos absolutamente nada, te coronamos como muy culta, divulgadora científica, conectora de mundos y absolutamente muy, muy, pero que muy interesante‼️
Joer, pues debo reconocer que yo ni Oliver Twist me he leido. No me la mandaron ni en el colegio ni en el instituto. Y me has creado el gusanillo con el Club Pickwick 😅
Yo todo lo que conocía de este señor es por el British Medical Journal. Está claro que tengo que ponerme al día.
Si cuando era joven hubiera habido internet yo tampoco lo hubiera leído y mis aficiones y inclinaciones habrían sido otras.
En la literatura es frecuente, como en las artes plásticas, encontrar referencias ó descripciones a todo lo humano.
Recuerdo varias referencias a la medicina en Marcel Proust, otro estilo, menos sordido, acerca del contenido en la medicación de analgésicos, que viene a decir que cuando se padecen dolores fuertes uno no se pregunta acerca de la composición de lo que está tomando.
Muy agradables de leer tus artículos.
Como siempre, de lectura obligada. Ahora bien, respecto a la «excentricidad de los franceses» de lavarse las manos, creo que habrá que reconocerle el mérito al médico austrohúngaro Ignaz Semmeweis —spoiler: acabó mal— que propuso, en 1847, que los facultativos se lavaran las manos antes de trabajar en un parto, disminuyendo el impacto de las fiebres pauperales. Y ya que estamos. Agradecería más información. Gracias por tus escritos.