Qué maravilla de enfoque. De verdad. Has hecho algo muy potente aquí, quitarle el juicio moral al personaje y ponerle un TAC.
Me parece fascinante cómo conviertes un relato histórico en un caso clínico con cronología, mecanismo lesional y correlación sintomática. Esa frase de “no fue un cambio de corazón, fue un fallo de hardware” es brillante porque resume la hipótesis sin caer en el sensacionalismo.
Además, introduces algo incómodo y muy actual: cuánto de lo que llamamos “maldad” es biología alterada. El lóbulo frontal no es una metáfora, es un freno real. Y cuando se rompe, la personalidad cambia. Eso asusta, pero también humaniza.
Lo que más me impacta no es solo el TCE, sino el combo: daño axonal + dolor crónico + posible infección sistémica constante. Es la tormenta perfecta para desregular a cualquiera. La historia suele hablar de poder y religión, tú la llevas al terreno de neuroinflamación y proteína Tau. Y eso cambia la narrativa.
Y te lanzo una pregunta que me ha surgido leyendo,
si ese accidente hubiera ocurrido hoy, con UCI, neuroimagen y rehabilitación, ¿crees que la historia de Inglaterra habría sido distinta o el poder habría amplificado igual el daño?
Por cierto, el comentario sobre Trump demuestra algo: cuando la medicina entra en la historia, inevitablemente miramos al presente. Y eso es lo que hace interesante este tipo de análisis.
Totalmente de acuerdo. El aumento de diabetes tipo 2, cáncer, Alzheimer, demencia, etc todavía hay una sensación de que las enfermedades te tocan por mala suerte, y poco se habla de la responsabilidad que cada uno tiene en cada una de las decisiones que toma día a día.
Llevamos 2 millones de años de evolución, hay tribus en África donde no existen estas enfermedades, solamente hay que conocer el estilo de vida que llevan, y sin embargo, la mayor intervención que hacemos en nuestra vida en general, es no darle al cuerpo la actividad y fuerza con la que ha evolucionado y con un estilo de vida que nos ha traído hasta aquí.
Ahora parece que por andar 1 km para ir a comprar al súper, volver con unos cuantos kilos, cargándolos a casa o salir un poquito menos abrigados que con cuatro capas en invierno, vas a hacer que se te desmonte el cuerpo 😅
Relativamente. Hay una tumba en una pequeña ciudad de trabajadores del Antiguo Egipto dónde la media de edad a la hora de morirse era de 19 años, y un 90% de los cuerpos tenían algún tipo de cáncer no relacionado…. Y no, en la actualidad no sucede lo mismo en la zona, ni hay una mayor mortalidad por cáncer que en el resto del país.
Qué interesante esto. ¿Recuerdas qué yacimiento es? Porque una media de 19 años ya indica una mortalidad infantil brutal, pero lo del 90% con lesiones compatibles con cáncer me despierta mil preguntas… ¿se habla de tumores óseos detectados en restos arqueológicos? ¿o de otra cosa que luego se reinterpretó como cáncer?
Me fascina cómo cambia la narrativa cuando miras los huesos en vez de las estadísticas modernas.
Tiene razón en lo que has dicho, la mortalidad infantil hasta hace dos siglos fue brutal. Eso distorsiona cualquier estadística si no se matiza.
Lo que sí es fascinante es que cuando miras los huesos, cambia la narrativa romántica del pasado. Ni vivían “más sanos” ni morían solo de guerras. Había infecciones crónicas, desgaste brutal, procesos tumorales, etc. simplemente no se diagnosticaban como hoy.
Busco el libro y te doy los datos. Zahi Hawass estaba haciendo la excavación antes de asumir un rol más ministerial, y eran las cosas que iba comentando del yacimiento, que debe de tener ya unos veinte años o más....
Me encanta que vayas a buscar el libro, porque aquí el detalle importa muchísimo. Cuando hablamos de “90% con cáncer” en restos antiguos hay que afinar, en paleopatología casi siempre estamos hablando de lesiones óseas compatibles con neoplasias, no de cáncer diagnosticado como lo haríamos hoy.
En Egipto, si no me falla la memoria, muchos de los hallazgos que se han interpretado como “cáncer” en poblaciones antiguas suelen referirse a:
Lesiones líticas en hueso que podrían corresponder a metástasis óseas
Tumores primarios raros (como osteosarcomas)
O incluso procesos infecciosos crónicos que décadas después se reinterpretan.
Y con una media de edad de 19 años lo primero que salta es mortalidad infantil brutal. Eso ya sesga muchísimo cualquier estadística. Además, para que algo deje marca en hueso normalmente hablamos de procesos avanzados o de larga evolución. El cáncer en tejidos blandos simplemente no lo veríamos.
Si es un yacimiento asociado a trabajadores (¿Deir el-Medina quizá?), también se abren otras hipótesis, exposición a humo en espacios cerrados, metales, polvo de sílice, infecciones crónicas, consanguinidad… Pero un 90% real de cáncer sería una cifra biológicamente explosiva incluso para estándares modernos.
Brillante. La medicina forense aplicada al análisis histórico. Hace mucho leí algo sobre los problemas de salud que influyeron en que Napoleón perdiera Waterloo —incluidas as hemorroides, creo recordar—, pero esto, sin duda, lo supera. Un aplauso por su preciso resumen y lamento que mi formación médica sea inexistente, porque imagino que hay matices preciosos que me he perdido.
Conmoción severa, cómo sucede con los boxeadores y jugadores de fútbol americano, debe haber recibido múltiples golpes con anterioridad, el de el 36 lo acabo como muy bien narras, imagina además osteomielitis en una época donde no había antibióticos
Me recuerda, además contemporáneo, al infante D.Carlos, hijo del emperador Felipe II. Tras una caída le sucedió algo parecido: cambios de humor, arrojó a un paje por la ventana, quemaba gatos...
Qué maravilla de enfoque. De verdad. Has hecho algo muy potente aquí, quitarle el juicio moral al personaje y ponerle un TAC.
Me parece fascinante cómo conviertes un relato histórico en un caso clínico con cronología, mecanismo lesional y correlación sintomática. Esa frase de “no fue un cambio de corazón, fue un fallo de hardware” es brillante porque resume la hipótesis sin caer en el sensacionalismo.
Además, introduces algo incómodo y muy actual: cuánto de lo que llamamos “maldad” es biología alterada. El lóbulo frontal no es una metáfora, es un freno real. Y cuando se rompe, la personalidad cambia. Eso asusta, pero también humaniza.
Lo que más me impacta no es solo el TCE, sino el combo: daño axonal + dolor crónico + posible infección sistémica constante. Es la tormenta perfecta para desregular a cualquiera. La historia suele hablar de poder y religión, tú la llevas al terreno de neuroinflamación y proteína Tau. Y eso cambia la narrativa.
Y te lanzo una pregunta que me ha surgido leyendo,
si ese accidente hubiera ocurrido hoy, con UCI, neuroimagen y rehabilitación, ¿crees que la historia de Inglaterra habría sido distinta o el poder habría amplificado igual el daño?
Por cierto, el comentario sobre Trump demuestra algo: cuando la medicina entra en la historia, inevitablemente miramos al presente. Y eso es lo que hace interesante este tipo de análisis.
A fin de cuentas, las personas cambian, el cuerpo humano no (al menos en los últimos 2.000 años).
Totalmente de acuerdo. El aumento de diabetes tipo 2, cáncer, Alzheimer, demencia, etc todavía hay una sensación de que las enfermedades te tocan por mala suerte, y poco se habla de la responsabilidad que cada uno tiene en cada una de las decisiones que toma día a día.
Llevamos 2 millones de años de evolución, hay tribus en África donde no existen estas enfermedades, solamente hay que conocer el estilo de vida que llevan, y sin embargo, la mayor intervención que hacemos en nuestra vida en general, es no darle al cuerpo la actividad y fuerza con la que ha evolucionado y con un estilo de vida que nos ha traído hasta aquí.
Ahora parece que por andar 1 km para ir a comprar al súper, volver con unos cuantos kilos, cargándolos a casa o salir un poquito menos abrigados que con cuatro capas en invierno, vas a hacer que se te desmonte el cuerpo 😅
Relativamente. Hay una tumba en una pequeña ciudad de trabajadores del Antiguo Egipto dónde la media de edad a la hora de morirse era de 19 años, y un 90% de los cuerpos tenían algún tipo de cáncer no relacionado…. Y no, en la actualidad no sucede lo mismo en la zona, ni hay una mayor mortalidad por cáncer que en el resto del país.
Qué interesante esto. ¿Recuerdas qué yacimiento es? Porque una media de 19 años ya indica una mortalidad infantil brutal, pero lo del 90% con lesiones compatibles con cáncer me despierta mil preguntas… ¿se habla de tumores óseos detectados en restos arqueológicos? ¿o de otra cosa que luego se reinterpretó como cáncer?
Me fascina cómo cambia la narrativa cuando miras los huesos en vez de las estadísticas modernas.
Creo que dice que los muertos que encontraron eran de esa edad.
No obstante la mortalidad infantil ha sido brutal hasta hace dos siglos.
Tiene razón en lo que has dicho, la mortalidad infantil hasta hace dos siglos fue brutal. Eso distorsiona cualquier estadística si no se matiza.
Lo que sí es fascinante es que cuando miras los huesos, cambia la narrativa romántica del pasado. Ni vivían “más sanos” ni morían solo de guerras. Había infecciones crónicas, desgaste brutal, procesos tumorales, etc. simplemente no se diagnosticaban como hoy.
Busco el libro y te doy los datos. Zahi Hawass estaba haciendo la excavación antes de asumir un rol más ministerial, y eran las cosas que iba comentando del yacimiento, que debe de tener ya unos veinte años o más....
Me encanta que vayas a buscar el libro, porque aquí el detalle importa muchísimo. Cuando hablamos de “90% con cáncer” en restos antiguos hay que afinar, en paleopatología casi siempre estamos hablando de lesiones óseas compatibles con neoplasias, no de cáncer diagnosticado como lo haríamos hoy.
En Egipto, si no me falla la memoria, muchos de los hallazgos que se han interpretado como “cáncer” en poblaciones antiguas suelen referirse a:
Lesiones líticas en hueso que podrían corresponder a metástasis óseas
Tumores primarios raros (como osteosarcomas)
O incluso procesos infecciosos crónicos que décadas después se reinterpretan.
Y con una media de edad de 19 años lo primero que salta es mortalidad infantil brutal. Eso ya sesga muchísimo cualquier estadística. Además, para que algo deje marca en hueso normalmente hablamos de procesos avanzados o de larga evolución. El cáncer en tejidos blandos simplemente no lo veríamos.
Si es un yacimiento asociado a trabajadores (¿Deir el-Medina quizá?), también se abren otras hipótesis, exposición a humo en espacios cerrados, metales, polvo de sílice, infecciones crónicas, consanguinidad… Pero un 90% real de cáncer sería una cifra biológicamente explosiva incluso para estándares modernos.
Soberbia como siempre mi admirada traumatóloga. ✌️
Sabía lo de la caída, pero nunca había pensado que tuviera algo que ver con la insensatez real. Muchas gracias!!!!
Brillante. La medicina forense aplicada al análisis histórico. Hace mucho leí algo sobre los problemas de salud que influyeron en que Napoleón perdiera Waterloo —incluidas as hemorroides, creo recordar—, pero esto, sin duda, lo supera. Un aplauso por su preciso resumen y lamento que mi formación médica sea inexistente, porque imagino que hay matices preciosos que me he perdido.
😳 muy interesante!
Conmoción severa, cómo sucede con los boxeadores y jugadores de fútbol americano, debe haber recibido múltiples golpes con anterioridad, el de el 36 lo acabo como muy bien narras, imagina además osteomielitis en una época donde no había antibióticos
Felicidades como siempre por tu narrativa.
Me recuerda, además contemporáneo, al infante D.Carlos, hijo del emperador Felipe II. Tras una caída le sucedió algo parecido: cambios de humor, arrojó a un paje por la ventana, quemaba gatos...
Qué novedoso,!
Me encanta como has escrito esta historia 😍
Es posibke que Donald Trump se haya dado un golpe parecido? No sé, igual jugando al golf.
jajaja, pues podría ser una hipótesis válida, no te digo que no. Haría falta conocer un poco mejor su historia clínica
Maravilloso post 😍
Increíble. Me encantan estos diagnósticos explican tantas cosas