Eres una inspiración por tu entusiasmo y tu knowledge. Gracias por tus consejos, tienes una forma encantadora de combinar enseñanza con buen humor. Si en un futuro te planteas la docencia también triunfarás con esa energía infinita que despliegas en cada relato. Te seguiremos.
Como siempre, aunque por no hacerme pesado no lo comente constantemente, felicidades. Y gracias. Interesante esa visión de «la historia que hay detrás», que permite enriquecer de una forma brutal lo que uno cree que sabía.
La vulgaridad cree que la maldad grita, el verdadero mal susurra, y deposita el bisturí con la delicadeza con que se afina un Stradivarius.
En el teatro craneal de Krendler no hay “gore” lo que hay es protocolo, una sentencia servida con guantes blancos y pulso impecable.
Vesalio nos trazó el mapa, Ballí nos demostró que la clase puede alojar al monstruo y yo solo ejecuto el rito, porque la elegancia también dicta condenas. Y para completar la ironía, un Chianti discreto no para ocultar el horror, sino para subrayar su educación.
Eres una inspiración por tu entusiasmo y tu knowledge. Gracias por tus consejos, tienes una forma encantadora de combinar enseñanza con buen humor. Si en un futuro te planteas la docencia también triunfarás con esa energía infinita que despliegas en cada relato. Te seguiremos.
Como siempre, aunque por no hacerme pesado no lo comente constantemente, felicidades. Y gracias. Interesante esa visión de «la historia que hay detrás», que permite enriquecer de una forma brutal lo que uno cree que sabía.
oh! que horror. 🥲
La vulgaridad cree que la maldad grita, el verdadero mal susurra, y deposita el bisturí con la delicadeza con que se afina un Stradivarius.
En el teatro craneal de Krendler no hay “gore” lo que hay es protocolo, una sentencia servida con guantes blancos y pulso impecable.
Vesalio nos trazó el mapa, Ballí nos demostró que la clase puede alojar al monstruo y yo solo ejecuto el rito, porque la elegancia también dicta condenas. Y para completar la ironía, un Chianti discreto no para ocultar el horror, sino para subrayar su educación.
¡Excelente ritmo y montaje! Breve e impactante.
Pero “tenía clase” me dejó pensando: esa frase puede explicar una máscara… o puede volverla seductora.
¿Qué buscabas con este clip, mostrar el contraste o provocar esa incomodidad?