Un exiliado que fumaba en quirófano y revolucionó la traumatología
Te voy a contar una historia que debería estar en todas las facultades de medicina del mundo y que, por alguna razón, nadie cuenta.
Es la historia de un tío al que exiliaron a Siberia y que, en vez de deprimirse, inventó una de las técnicas más brutales de la traumatología moderna. Pero antes de eso, déjame que te cuente algo
El exilio
Cuando terminé mi formación internacional (Italia, Países Bajos, Bulgaria, Israel, República Checa) me vine a España pensando que me iba a comer el mundo. Había operado en sitios que mis compañeros de facultad ni sabían que existían. Dominaba técnicas que aquí apenas se hacían. Y el MIR me llevó a Murcia.
No me malinterpretes. Murcia es una ciudad estupenda. Con gente encantadora. Pero en mi cabeza, en ese momento de mi vida, con 28 años y la prepotencia intacta de quien ha visto mundo, Murcia era... bueno. Murcia era el fin de mi carrera internacional.
Era volver a la casilla de salida. Era Siberia. Literalmente, así lo sentí. Como un exilio. Como si me hubieran mandado al lugar más remoto del universo conocido a expiar algún pecado que no recordaba haber cometido.
¿Sabes lo que hice los primeros tres meses? Llorar. Bueno, no llorar literalmente. Pero casi. Me pasaba las guardias pensando “esto no puede ser todo”
Y entonces conocí a Gavriil Ilizarov
Bueno, no le conocí. Murió en 1992. Pero leí su historia. Y fue como recibir una bofetada en toda la cara. Gavriil Abramovich Ilizarov nació en 1921 en un pueblo de Bielorrusia. Familia judía. Seis hermanos. Padres analfabetos. Pobreza extrema.
No pudo ir a la escuela hasta los 11 años. Cuando tú ya sabes leer, escribir, y empiezas a odiar las matemáticas, este chaval estaba aprendiendo el abecedario.
Pero era brillante. Tan brillante que terminó los 8 años de escuela en tiempo récord. Estudió medicina en el Instituto Médico de Crimea en 1939. Justo antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial.
Se graduó en 1944. ¿Y sabes qué le pasó? Le exiliaron. Sus ideas políticas no gustaban. Así que le mandaron a Kurgan, Siberia.
Y aquí viene lo importante
Kurgan no era una ciudad pequeña. La región del Kurgan (71.500 km²) es más del doble del tamaño de Bélgica (30.700 km²). Él era el único médico. Sí, sí, el único. El hospital se calentaba con una estufa de leña. Los recursos médicos eran... inexistentes. Durante la guerra, le llegaban soldados con fracturas de tibia y peroné que no consolidaban. Pseudoartrosis. Infecciones. Deformidades terribles. Gente que perdía las piernas porque no había manera de salvarlas con yeso.
Ilizarov no tenía acceso a la tecnología occidental. No tenía placas. No tenía tornillos modernos. Vamos, nada. Así que hizo lo que hacen los genios cuando no tienen nada: miró lo que tenía alrededor.
Y lo que tenía alrededor eran bicicletas. Bicicletas rotas. Miró las ruedas. Los radios tensados. La estructura circular que distribuye las fuerzas de manera uniforme. Y pensó: “¿Y si hago esto... pero con huesos?”
Se fue a hablar con un herrero local. No un ingeniero. Un herrero. Y juntos diseñaron el primer fijador externo circular de la historia. Un artilugio que parecía sacado de una película de terror pero que, contra todo pronóstico, funcionaba.
Funcionaba brutalmente bien
¿Y sabes qué es lo mejor de esta historia? Que el gran descubrimiento de Ilizarov fue por accidente. Un día se fue de vacaciones. Un paciente con una pseudoartrosis, giró los tornillos del fijador. Pero los giró en la dirección contraria.
En vez de comprimir el hueso (que era lo que se suponía que había que hacer), lo separó. Cuando Ilizarov volvió de vacaciones y vio las radiografías del paciente, casi se cae de culo. Había hueso nuevo. Creciendo. En el espacio.
Osteogénesis por distracción
El hueso no necesitaba compresión para consolidar. Necesitaba tensión. Tensión controlada. Cortabas el hueso con cuidado, respetando el periostio (la capita que lo rodea), y lo separabas 1 milímetro al día. Exactamente como crece un embrión en el útero.
Y el hueso crecía. Así de simple y de brutal.
Teoría de tensión-estrés, la llamó. Y con esa teoría, Ilizarov pasó los siguientes 40 años de su vida salvando extremidades que todo el mundo daba por perdidas. Alargando piernas. Corrigiendo deformidades imposibles. Haciendo magia.
Bueno, no magia. Biología pura. Pero como estaba en Siberia, aislado del mundo occidental, nadie le hizo caso durante décadas.
Hasta 1980. Ese año, un fotógrafo italiano llamado Carlo Mauri se rompió la tibia esquiando. La fractura consolidó mal. Tenía una pseudoartrosis que ningún cirujano europeo sabía cómo arreglar. Un amigo ruso le dijo: “Ve a Kurgan. Hay un tío que hace milagros.”
Mauri fue a Kurgan. Ilizarov le operó… y le curó. Mauri volvió a Italia y le contó al mundo que en Siberia había un genio operando con artilugios que parecían de la Edad Media pero que funcionaban mejor que cualquier técnica occidental. Así llegó Ilizarov a Occidente. En 1980. Con 59 años.
Casi 30 años después de inventar su técnica
¿Y sabes qué es lo más increíble de todo esto? Que Ilizarov fumaba en el quirófano. Hay una foto. Existe. Está en ResearchGate. El tío con bata quirúrgica, guantes estériles, y un cigarrillo en la boca. Fumaba mientras operaba. Y cuando la ceniza caía sobre la mesa de operaciones, decía: “No os preocupéis. Es estéril.”
Me encanta ese tío. No porque fumara en el quirófano (obviamente eso hoy sería una barbaridad), sino porque tenía esa mezcla de genialidad absoluta y caos salvaje que caracteriza a los grandes.
Así que volvamos a hoy
Cuando leí la historia de Ilizarov, pensé: “Vale, Inés. Este tío estaba en Siberia. Con una estufa de leña. Y una región del tamaño de Bélgica. Solo. Y revolucionó la traumatología mundial.”
Yo no he inventado un fijador externo. Pero inventé mi manera de hablar de huesos, de medicina y de todo esto que hacemos y que nadie entiende porque nos empeñamos en hablar en código.
A veces el exilio (real o percibido) te obliga a espabilar. O al menos a intentarlo.
PD: La foto de Ilizarov fumando en el quirófano es real. Búscala. Pero te advierto: también verás otras cosas que se hacían en los quirófanos de antes y que hoy nos provocarían un infarto colectivo. Fumar era de las menos locas
PD2: Ilizarov murió en 1992. Pasó el resto de su vida en Kurgan. Nunca se fue de Siberia. Convirtió su exilio en su laboratorio. Y su laboratorio en leyenda. No sé si eso es fracaso o éxito. Probablemente un poco de las dos
Biografía y orígenes
Biografía en inglés (nacimiento 1921, origen humilde, desarrollo del método, contexto histórico): https://en.wikipedia.org/wiki/Gavriil_Ilizarov
Biografía detallada (orígenes, formación en Crimea, trabajo en Kurgan, desarrollo del método, reconocimiento): https://kirienko.org/en/storia-gavril-ilizarov-en/
Ficha biográfica institucional sobre Ilizarov y el aparato circular: http://www.ilizarov.com/en/who-is-ilizarov.php
Entrada en español (datos básicos, aportaciones y reconocimiento en la ortopedia): https://es.wikipedia.org/wiki/Gavriil_Iliz%C3%A1rov
Relato histórico del envío a Kurgan tras la graduación y su trabajo como cirujano rural: https://www.asami-br.org/history/history-ilizarov.htm
Invención del fijador externo circular
Presentación sobre el fijador externo circular de Ilizarov con esquemas del dispositivo: https://www.slideshare.net/slideshow/ilizarov-external-fixator/19794828
Artículo en español sobre uso del fijador externo (menciona que el sistema de Ilizarov se usa desde 1951 y se basa en neohistogénesis por compresión-distracción): https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-cirugia-ortopedica-traumatologia-129-articulo-pseudoartrosis-tratamiento-pseudoartrosis-desejes-13044
Descubrimiento accidental de la osteogénesis por distracción
Revisión de la historia y ciencia básica de las osteotomías (incluye anécdota del paciente que giró el fijador “al revés”, generando distracción y hueso nuevo en el espacio): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5653603/
Artículo sobre la contribución de Ilizarov a la reconstrucción ósea (corticotomía, 1 mm/día, 4 pasos, regeneración ósea y de partes blandas): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5069200/
Revisión actual de la técnica de Ilizarov, osteogénesis por distracción y aplicaciones clínicas: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11572574/
Revisión del fundamento biológico de la osteogénesis por distracción (Sciencedirect): https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2212555815001131
Artículo en español sobre utilización del método Ilizarov para desejes y discrepancias (explica la base en el desarrollo óseo y la osteogénesis por distracción): https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7001223.pdf





Me encanta.
Soy enfermero y me suelen mandar a trauma.
Pienso en los fijadores externos como artilugios de tortura cada vez que los veo.
Pero desconocía la historia.
Se tendría que fumar en los quirófanos, total.. es estéril.
Mis dieces.
Saludos compañera.
Es fascinante! Me atrapó está lectura. Un personaje de leyenda con un resultado extraordinario. De verdad que me ha impactado. GRACIAS