Tu cirujano lleva 19 horas despierto (y tú ni idea)
Voy a contarte algo que debería preocuparte más que el tiempo de espera en urgencias.
Son las 3 de la mañana y llevo 18 horas con la misma bata. Acaba de entrar una fractura de fémur. La radiografía está en la pantalla, brillante y nítida. Miro los trazos del hueso roto y durante dos segundos (dos segundos eternos) mi cerebro no procesa lo que está viendo. Es como mirar a través de un cristal empañado. Parpadeo. Vuelvo a mirar. Ahora sí.
Bienvenido a tu sistema sanitario funcionando con el cerebro en modo avión.
El experimento que nadie quiere hacer
En 1896, un fisiólogo italiano llamado Angelo Mosso inventó un aparato de tortura disfrazado de ciencia: el ergógrafo. Básicamente, te ponía a levantar pesos con el dedo hasta que no podías más. ¿El objetivo? Medir la fatiga muscular.
Lo fascinante es lo que descubrió sin pretenderlo: la fatiga mental llegaba antes que la física. Los sujetos abandonaban no porque el músculo cediera, sino porque el cerebro decía “hasta aquí hemos llegado”.
Mosso intuyó algo que tardaríamos un siglo en demostrar con neuroimagen: tu cerebro se cansa. Y cuando se cansa, hace trampas.
La mentira del café y la fuerza de voluntad
Cuando llevas 17 horas sin dormir, tu cerebro funciona como si hubieras bebido. No es una metáfora para impresionarte. Es neurociencia.
Tu corteza prefrontal (esa maravilla evolutiva que te permite planificar, razonar y no liarla) empieza a apagarse por zonas. Como un edificio con cortes de luz aleatorios. Algunas áreas funcionan, otras van a pedales, y nunca sabes cuál va a fallar primero.
Los estudios lo tienen clarísimo: 24 horas despierto equivale a 0,10% de alcohol en sangre. El límite legal para conducir en España es 0,05%. Haz cuentas. Tu médico de guardia está técnicamente “ebrio” de sueño, pero con un bisturí en la mano en lugar de un volante.
Y aquí viene lo verdaderamente terrible: el café no soluciona nada. La cafeína bloquea los receptores de adenosina, esa molécula que te dice “tío, para ya”. Pero bloquear el mensaje no elimina el problema. Es como quitar la luz del testigo de aceite del coche. El motor sigue gripándose, solo que ahora no te enteras.
La noche que cambió la medicina (pero solo en América)
18 de marzo de 1984. Nueva York. Libby Zion tiene 18 años y acude al Hospital Cornell con fiebre y agitación. Sus médicos residentes llevan más de 36 horas trabajando. Le recetan una combinación de fármacos que, con su antidepresivo habitual, desencadena un síndrome serotoninérgico.
Libby muere esa noche.
Su padre, Sidney Zion, era periodista. No iba a quedarse callado. Su cruzada personal contra las jornadas inhumanas de los residentes acabó creando las “Libby Zion Laws”: límites de 80 horas semanales y descansos obligatorios.
Eso pasó hace 40 años. En Estados Unidos.
En España seguimos con guardias de 24 horas como si fuera 1950 y la penicilina acabara de llegar a Europa.
Lo que pasa en tu cabeza cuando el sueño se evapora
Vamos a ponernos técnicos un momento, que para eso llevas años pagando impuestos para formar médicos.
Después de 17 horas sin dormir:
Tu tiempo de reacción se alarga un 50%
Tu capacidad de procesar información nueva cae en picado
Empiezas a usar atajos cognitivos peligrosos (lo que los científicos llaman “heurísticos” y yo llamo “ir echando leches”)
Después de 24 horas:
Microsueños: tu cerebro se desconecta durante 2-3 segundos sin que te des cuenta
Fallos de memoria de trabajo: olvidas lo que ibas a hacer mientras lo estás haciendo
Pérdida de insight: no sabes que estás reventado
Ese último punto es el más terrorífico. Cuando estás tan cansado, pierdes la capacidad de saber que estás tan cansado. Tu cerebro te miente. Te dice que controlas, que puedes con esto, que solo es un caso más.
Spoiler: no puedes.
Los números que nadie quiere ver
Un estudio publicado en JAMA Surgery analizó más de 3.000 cirujanos. Los resultados deberían estar en portada de todos los periódicos:
Trabajar más de 6 horas seguidas aumenta las complicaciones quirúrgicas un 17%
Después de 12 horas, el riesgo se dispara
Los errores técnicos se multiplican por tres en la segunda mitad de una guardia de 24 horas
Otro estudio, este en residentes de cirugía, demostró que después de una noche de guardia, su rendimiento en simuladores quirúrgicos era equivalente al de alguien con 0,08% de alcohol en sangre. Borrachos legales.
Y no es solo destreza manual. Un análisis de más de 600.000 cirugías mostró que las operaciones realizadas por cirujanos que habían trabajado la noche anterior tenían un 16% más de complicaciones postoperatorias.
No son números. Son personas. Pacientes con nombres y apellidos que tuvieron mala suerte de necesitar cirugía en el momento equivocado.
El coste invisible
Pero esto no va solo de errores médicos. Va de algo mucho más jodido y silencioso.
Los profesionales sanitarios que trabajan jornadas de 24 horas tienen:
61% más riesgo de lesionarse con material punzante (y sí, eso incluye agujas con sangre de pacientes con VIH o hepatitis)
El doble de probabilidades de sufrir un accidente de tráfico al volver a casa
Tasas de depresión y burnout estratosféricas
En 2011, un residente de primer año de Harvard se quedó dormido al volante después de una guardia de 24 horas. Murió. Tenía 24 años. ¿Sabes lo que hizo el hospital? Nada. Bueno, sí: envió un email recordando “la importancia del autocuidado”.
La estupidez del “así aprendemos”
El argumento clásico para defender las guardias de 24 horas es que “así se aprende más” y que “hay que curtirse”. Es la misma lógica que justificaba fumar en los aviones porque “siempre se había hecho así”.
Los datos dicen lo contrario. Un residente exhausto no aprende: sobrevive. Su cerebro está en modo conservación de energía, no en modo adquisición de conocimiento. Estudios con resonancia magnética funcional lo demuestran: después de 24 horas sin dormir, las áreas cerebrales asociadas al aprendizaje y la memoria están prácticamente apagadas.
Además, existe un fenómeno perverso llamado “normalización de la desviación”. Cuando trabajas siempre al límite, tu cerebro recalibra lo que es “normal”. Empiezas a aceptar como rutinario lo que debería ser inaceptable. Olvidar pasos en un protocolo. No revisar dos veces una medicación. Confiar en tu juicio cuando no deberías.
Por qué seguimos con este sistema roto
Pregunta honesta: si te dijeran que tu piloto lleva 20 horas sin dormir, ¿subirías al avión? Entonces, ¿por qué aceptamos que tu cirujano sí pueda?
La respuesta es compleja y frustrante a partes iguales:
Dinero: contratar más personal cuesta. Es más barato exprimirte hasta el hueso.
Tradición: “yo lo pasé, ahora te toca a ti” (argumento intergeneracional para llorar)
Continuidad asistencial: el argumento de que es mejor un médico cansado que conoce al paciente que uno descansado que no. Falso: los sistemas de relevos bien diseñados funcionan mejor.
Invisibilidad: los errores por fatiga no dejan rastro. Nadie pone en un certificado de defunción “causa: médico falto de sueño”.
Lo que deberías saber
La próxima vez que te atienda alguien en urgencias a las 4 de la mañana, pregúntate cuántas horas lleva despierto. Quizá deberías tener derecho a saberlo. Como cuando te dicen cuántas veces ha hecho esa cirugía o cuál es su tasa de complicaciones.
No estoy pidiendo compasión para los médicos. No va de eso. Va de entender que trabajar con un cerebro exhausto no es un acto de heroísmo: es una temeridad. Y las temeridades en medicina las pagan los pacientes.
Hace 40 años, la muerte de Libby Zion cambió un sistema. En España seguimos esperando nuestra Libby Zion. Ojalá nunca llegue. Ojalá actuemos antes.
Pero conociendo cómo funcionan las cosas, probablemente necesitemos primero el titular de periódico. La tragedia evitable. El caso mediático. Y entonces, alguien dirá: “Teníamos que haber hecho algo”.
Mientras tanto, aquí seguimos. Con guardias de 24 horas. Con cerebros funcionando al 60%. Con médicos que salen del hospital y se juegan la vida en la carretera porque están tan cansados que no deberían ni conducir.
Tu sistema sanitario, señoras y señores. Funcionando con el piloto automático roto y rezando para que no pase nada grave. Hasta que pase
Fuentes
1. INVESTIGACIONES SOBRE FATIGA Y DESEMPEÑO
Angelo Mosso y el Ergógrafo (1896) https://journals.physiology.org/doi/full/10.1152/advan.00041.2005
Resumen PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16709733/
Wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/Angelo_Mosso
2. PRIVACIÓN DE SUEÑO Y EQUIVALENCIA CON ALCOHOL
Estudio sobre reacción y precisión después de 17-24 horas sin dormir
Original (Williamson et al., 2000): https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10984335/
Artículo complementario: https://drkumardiscovery.com/posts/sleep-deprivation-vs-alcohol-0-05-bac/
Referencia Harvard Medical School (Drowsy Driving): https://sleep.hms.harvard.edu/sites/g/files/mcu911/files/assets/Images/20090227_Drowsy_Driving_Commission_Report.pdf
3. FUNCIÓN COGNITIVA Y CORTEZA PREFRONTAL
Artículo PMC: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10155483/
Efectos generales de privación de sueño en rendimiento cognitivo https://en.wikipedia.org/wiki/Effects_of_sleep_deprivation_on_cognitive_performance
4. MICROSUEÑO (MICROSLEEP)
Definición y características del microsueño https://en.wikipedia.org/wiki/Microsleep
Bangkok Hospital: https://www.bangkokhospital.com/en/bangkok-bone-brain/content/be-careful-microsleep
Healthline: https://www.healthline.com/health/microsleep
5. CASO LIBBY ZION Y LEYES RELACIONADAS
Artículo sobre el caso Libby Zion (March 5, 1984) https://conciergemedicinemd.com/october-4-1984-libby-zion-the-day-medicine-changed-forever/
Análisis médico legal: https://www.med-malpractice.com/what-killed-libby-zion/
Información detallada sobre el caso: https://www.themedicalattorney.com/libby-zion-medical-malpractice/
La Ley Libby Zion: https://en.wikipedia.org/wiki/Libby_Zion_Law
6. REGULACIONES ACGME Y CAMBIOS EN HORAS DE TRABAJO
Límites de horas de trabajo médicas: https://en.wikipedia.org/wiki/Medical_resident_work_hours
Documento ACGME (PDF): https://www.acgme.org/globalassets/pdfs/jgme-11-00-29-37.pdf
Efecto del límite de 16 horas (2011) https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3690764/
7. ESTUDIOS SOBRE COMPLICACIONES QUIRÚRGICAS
Riesgos de complicaciones en cirujanos con privación de sueño. Estudio JAMA (Rothschild et al., 2009): https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/184705
Desempeño quirúrgico y privación de sueño Estudio prospectivo (2023): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10071370/
Impacto general de la privación de sueño en desempeño quirúrgico. Trinity College Study (2021): https://www.tcd.ie/news_events/articles/sleepy-surgeons-the-effect-of-sleep-deprivation-on-surgical-performance/
Revisión PMC: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6579828/
8. ERRORES MÉDICOS Y RESULTADOS CLÍNICOS
Errores médicos después de cambios de horas de trabajo. Artículo New York Times (2011): https://www.nytimes.com/2011/08/07/magazine/the-phantom-menace-of-sleep-deprived-doctors.html
Prohibición de cirujanos con privación de sueño. Artículo de revisión completo:
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4497533/
9. ADENOSINA Y CAFEÍNA
Aumentos de receptores de adenosina tras privación de sueño. Estudio PET de adenosina: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6673478/
Adenosina, cafeína y regulación del sueño https://www.nature.com/articles/s41467-021-22179-z
10. LESIONES POR PINCHAZOS Y RIESGOS OCUPACIONALES
Prevalencia de lesiones por pinchazos entre trabajadores sanitarios. Meta-análisis Wiley (2021): https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1155/2021/9019534
Revisión sistemática PMC: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7733390/
Estudio en enfermeras (Etiopía, 2020): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7501985/
11. SÍNDROME SEROTONINÉRGICO (CASO LIBBY ZION)
Inhibidores de monoamino oxidasa (MAOIs). StatPearls - NIH:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK539848/Interacciones de tramadol y síndrome de serotonina. Pain Physician Journal:
https://www.painphysicianjournal.com/current/pdf?article=MjM3OA%3D%3D&journal=89
12. BURNOUT Y DEPRESIÓN EN PROFESIONALES SANITARIOS
Burnout y privación de sueño. Estudio PMC (Karachi, 2023): https://www.iahslcmd.com.pk/index.php/iahs/article/download/57/31/426
Ansiedad, depresión y trastornos del sueño https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9514078/
Relación entre burnout y problemas de sueño en enfermeras. Meta-análisis (2022): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9140410/
Asociación entre duración del sueño y burnout. Estudio PMC (2024): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10806404/
13. ACCIDENTES DE TRÁFICO Y RESIDENTES
Sueño deficiente y riesgo de accidentes automovilísticos https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC29554902/
Desorden del sueño y choques de vehículos motorizados https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29554902/
15. REFERENCIAS GENERALES SOBRE BAC (ALCOHOL EN SANGRE)



Como médica retirada después de 45 años, estoy completamente de acuerdo que el sistema nos exprime y, si nos equivocamos, somos los culpables.
Hice guardias casi durante toda mi vida y todo lo que cuentas es exactamente así, llega un momento que no sabes ni como te llamas y menos aun puedes tomar decisiones sobre la vida de otra persona. Pero el sistema te dice que puedes y que "todos lo hacen".
Por suerte hay voces que empiezan a cuestionar este statu quo.
La solución a esta terrible situación sería " condenar" a los responsables políticos directos a permanecer despiertos con una exigencia alta de responsabilidad sobre sus hombros. Y después que lo pagarán tan caro como resulta humanamente.
Creo que hay mayoría de gente que comprende está situación y además que no es una cuestión de falta de recursos económicos, sino más bien de sus " distracciones crematísticas por cuenta ajena"
Es ya por necesidad: Que se limpie de perros de la guerra este país!!!!!
Gracias a todas las personas que se mantienen en sus puestos en servicio a los demás, hay lugares de trabajo propios del siglo XVII. Hay condiciones laborales medievales, pero tenemos unos profesionales que, en su gran mayoría, están muy entregados.