Por qué este español te va a hacer sentir orgulloso (o avergonzado por no tener ni idea de quién es)
Te voy a contar una historia que te va a fastidiar el día. Pero primero, una pregunta: ¿Sabes quién inventó la tecnología que salvó a millones de diabéticos? ¿La que permitió desarrollar fármacos contra el cáncer, el SIDA, la depresión?
No lo sabes. Y ese es exactamente el problema. Pedro Cuatrecasas murió el 19 de marzo de 2025. Tenía 88 años. Y probablemente nunca habías oído hablar de él.
Este español (bueno, madrileño de nacimiento, hijo de republicanos exiliados por la Guerra Civil) cambió la medicina moderna. Literalmente. No es una exageración. No es clickbait. Es un hecho científico muy difícil de discutir.
Y nadie en España le conoce. Déjame que te cuente quién era este señor.
El niño que huyó y acabó revolucionando la medicina
Una familia huye de España atravesando los Pirineos. Primero Valencia y Barcelona, después París. Al final, el exilio definitivo: Colombia, donde el padre (el botánico José Cuatrecasas) intenta reconstruir su vida profesional y donde Pedro pasa su infancia.
A finales de los 40 su padre consigue trabajo en Estados Unidos. La familia se instala cerca de Chicago. Pedro estudia allí, destaca como estudiante y deportista, y acaba en sitios tan improbables para un exiliado como Princeton University y, después, la Washington University de St. Louis, donde se licencia en Medicina en 1962.
La bioquímica estaba en pañales. Nadie entendía bien cómo funcionaban las hormonas, cómo las células “escuchaban” las órdenes químicas del cuerpo. Pedro se hizo una pregunta absurdamente simple:
“¿Cómo sabe una célula que tiene que hacer caso a la insulina?”
La pregunta de 100 millones de dólares
Porque, piénsalo un segundo. Tu páncreas suelta insulina al torrente sanguíneo. Esa insulina viaja por todo tu cuerpo. Pasa por el cerebro, por el hígado, por los músculos, por la piel. Pero solo algunas células le hacen caso. ¿Cómo?
En los años sesenta nadie había conseguido aislar el receptor de insulina ni demostrar claramente cómo actuaba. Se sospechaba que tenía que existir algo en la superficie de las células, pero era invisible para las técnicas de la época. Pedro no tenía la respuesta mágica, pero sí la intuición correcta.
El madrileño que inventó el “cebo” para atrapar moléculas invisibles
En 1964, Pedro entra a trabajar en los National Institutes of Health (NIH), en el laboratorio de un tal Christian Anfinsen, que ganaría el Nobel de Química en 1972. Allí trabaja codo con codo con el químico Meir Wilchek.
Entre los tres ponen en pie algo que hoy parece obvio, pero en 1968 era ciencia ficción: la cromatografía de afinidad. Imagina que quieres pescar un pez específico en el océano. Todos los peces son iguales a simple vista. Pero tú sabes que ESE pez concreto muerde solo un cebo particular.
Pedro inventó el cebo. Pegó moléculas como la insulina a unas bolitas (Sepharosa) y las metió en un tubo lleno de proteínas extraídas de células. Solo las proteínas que reconocían específicamente a esa insulina se quedaban pegadas a las bolitas.
Entre ellas estaba la aguja en el pajar: el receptor de insulina. Boom.
Así, con esa idea aparentemente simple pero técnicamente salvaje, pescó la molécula que nadie había visto nunca. Y no solo ésa: abrió la puerta a aislar receptores y proteínas de membrana de todo tipo.
Esto cambió TODO
Con esta técnica (que Pedro y sus colegas perfeccionaron hasta el absurdo) se pudieron aislar y estudiar por primera vez cientos de receptores celulares y proteínas de membrana clave: el receptor de insulina, receptores de factores de crecimiento como el EGF, receptores implicados en la respuesta a interferones, receptores de señales neuronales y hormonales…
¿Te suena a chino? Te lo traduzco: esa capacidad de aislar y entender receptores fue una pieza clave para la farmacología moderna. Gracias a estos métodos y a la biología de receptores que ayudó a fundar, se han desarrollado fármacos contra la diabetes, muchos tipos de cáncer, el VIH, la hepatitis, la depresión, el herpes y un largo etcétera.
Mientras otros seguían jugando con extractos crudos, Pedro estaba diseñando una manera sistemática de agarrar “la cerradura” donde encajan hormonas, neurotransmisores y fármacos.
Del laboratorio básico a los medicamentos que tomamos todos los días
Pedro publicó más de 300 artículos científicos y estuvo durante años entre los investigadores más citados del mundo en biología y bioquímica.
Fue pionero en demostrar que la insulina actúa uniéndose de forma reversible a receptores en la superficie celular, trabajo que muchos historiadores consideran el arranque de la endocrinología moderna.
En 1975 deja Johns Hopkins y se va a la industria farmacéutica: primero a Burroughs Wellcome (donde dirige los laboratorios de investigación), luego a Glaxo y después a Parke‑Davis, antes de volver a la universidad en California como profesor adjunto.
Desde esos puestos de dirección científica estuvo implicado en el descubrimiento y desarrollo de más de 40 fármacos, incluyendo:
Aciclovir (Zovirax) para el herpes.
AZT (zidovudina, Retrovir), el primer antirretroviral eficaz frente al VIH.
Bupropión (Wellbutrin) para la depresión.
Gabapentina (Neurontin) para epilepsia y dolor neuropático.
Sumatriptán para la migraña.
Atorvastatina (Lipitor), el hipolipemiante que se convirtió en el fármaco más vendido de la historia.
Él mismo cuenta cómo, siendo jefe de I+D en Burroughs Wellcome, tuvo que pelear para que no se cancelaran proyectos “sin mercado” como aciclovir, AZT o bupropión frente a departamentos de marketing que no veían el negocio. Todos ellos acabaron siendo blockbusters y salvando millones de vidas.
Dicho de otro modo: una parte nada despreciable de la farmacología de finales del siglo XX pasa por sus decisiones científicas.
¿Y en España?
Silencio. En España apenas hay una docena de referencias a su nombre en la prensa en seis décadas, y su muerte pasó casi desapercibida: ni un gran obituario, ni homenajes oficiales, ni titulares en los informativos.
No tiene calles, ni institutos públicos con su nombre, ni grandes premios estatales de esos que se entregan a deportistas y tertulianos. Ningún chaval abre su libro de texto y lee “Cuatrecasas” al lado de Cajal u Ochoa.
Pedro volvió a España muchas veces, dio charlas, mantuvo contactos. Pero la ciencia española de la época estaba a años luz de los NIH o de las farmacéuticas donde trabajaba: poca financiación, poca estructura, poco interés político. Así que siguió investigando donde podía hacer lo que mejor sabía hacer: ciencia que cambiara la vida de la gente.
Y allí murió. En La Jolla (California), el 19 de marzo de 2025.
La lección brutal
Este país tiene una relación enfermiza con sus genios. Los ignoramos cuando viven. Los olvidamos cuando mueren. Y luego nos quejamos de que “aquí no se valora la ciencia”.
Pues claro que no. Porque mientras Pedro Cuatrecasas cambiaba la medicina mundial, aquí estábamos más preocupados por el fútbol y los besitos de Rubiales. Este hombre debería ser un héroe nacional. Debería estar en los libros de texto. Los niños deberían saber su nombre igual que saben el de Cajal.
Pero no. Porque en este país preferimos venerar a los que gritan en la tele antes que a los que salvan vidas en silencio.
Y tú, ¿qué vas a hacer?
Ahora ya lo sabes. Ahora ya no puedes decir “no tenía ni idea”. Pedro Cuatrecasas fue uno de los científicos españoles más importantes del siglo XX. Punto. Y si no le conocías, no es culpa tuya. Es culpa de un sistema que prefiere el ruido a la sustancia.
Pero ahora puedes cambiarlo. Comparte su historia. Cuéntasela a alguien. Haz que su nombre no se pierda. Porque si algo nos enseña la vida de Pedro es esto:
El verdadero éxito no es que te conozcan. Es que tu trabajo importe. Y vaya si importó.
Referencias
El País (Ciencia) – “Pedro Cuatrecasas, el español desconocido que pudo ganar dos Premios Nobel” https://elpais.com/ciencia/2025-07-13/pedro-cuatrecasas-el-espanol-desconocido-que-pudo-ganar-dos-premios-nobel.htmlelpais
El País (en inglés) – “Pedro Cuatrecasas, the scientist nobody has heard of who could have won two Nobel Prizes” https://english.elpais.com/science-tech/2025-07-15/pedro-cuatrecasas-the-scientist-nobody-has-heard-of-who-could-have-won-two-nobel-prizes.htmlenglish.elpais
NIH – “NIH Remembers a Giant of Pharmacology” https://stagetestdomain7.nih.gov/2025/04/25/nih-remembers-giant-pharmacologystagetestdomain7.nih
Nature Biotechnology – Alan R. Saltiel, “Pedro Cuatrecasas (1936–2025)” https://www.nature.com/articles/s41587-025-02960-xnature
National Academy of Sciences – Biographical Memoir “Pedro M. Cuatrecasas, 1936–2025” (PDF) https://www.nasonline.org/wp-content/uploads/2025/11/Cuatrecasas-Pedro-M.pdfnasonline
Obituario News & Observer – “Pedro Cuatrecasas Obituary (1936–2025) – La Jolla, CA” https://www.legacy.com/us/obituaries/newsobserver/name/pedro-cuatrecasas-obituary?id=57944064legacy
Obituario MLive – “Pedro Cuatrecasas Obituary (09/27/1936–03/19/2025)” https://obits.mlive.com/us/obituaries/annarbor/name/pedro-cuatrecasas-obituary?id=57958643obits.mlive
Cuatrecasas P. – “Protein purification by affinity chromatography: derivatizations of agarose and polyacrylamide beads.” J Biol Chem 1970 https://garfield.library.upenn.edu/classics1980/A1980JS76700001.pdfgarfield.library.upenn
Cuatrecasas P. – “Drug discovery in jeopardy.” Journal of Clinical Investigation 2006 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1626142/pmc.ncbi.nlm.nih
Flier JS – “Insulin: A pacesetter for the shape of modern biomedical science.” J Biol Chem 2021 https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S221287782100034Xsciencedirect
Attie AD – “The insulin centennial—100 years of milestones in biochemistry.” J Biol Chem 2021 https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8605089/pmc.ncbi.nlm.nih
Wilchek M & Cuatrecasas P – Revisión histórica sobre cromatografía de afinidad (“My life with affinity”) https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2286583/pmc.ncbi.nlm.nih
Schekman R – “Discovery of the cellular and molecular basis of cholesterol homeostasis.” PNAS (contexto de receptores y afinidad) https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3773783/pmc.ncbi.nlm.nih
Wikipedia (en inglés) – “Pedro Cuatrecasas” https://en.wikipedia.org/wiki/Pedro_Cuatrecasaswikipedia
Wikipedia (en español) – “Pedro Cuatrecasas” https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Cuatrecasaswikipedia




Espectacular artículo. Gracias.
Desgraciadamente no le conocía, ahora ya no olvidaré su nombre. Gracias!