La Lotería: una historia de reyes desesperados, políticos afortunados y el mejor instrumento para dar palos a los franceses
O cómo convertimos un impuesto del siglo XVIII en tradición navideña (y arma de guerra)
Cada diciembre millones de españoles hacen cola para comprar un trozo de papel. Lo comparten con compañeros de trabajo que apenas soportan el resto del año. Lo guardan como si fuera oro. Y cuando llega el 22 de diciembre, el país entero se paraliza para ver a dos niños cantar números.
Es precioso y absurdo partes iguales.
Pero lo más fascinante no es la tradición en sí. Es cómo llegamos aquí. Y especialmente, cómo usamos un sistema de recaudación para darles dos palizas monumentales a los franceses.
Eso sí me gusta y lo puedo respetar.
Carlos III: Copiando a los franchutes para dejar de depender de ellos
Año 1759. Carlos III llega al trono español después de ser Rey de Nápoles. Viene con ideas, con ambición, y con un problema gordo: España está arruinada
Acabamos de salir de la Guerra de los Siete Años (1756-1763). Perdimos Florida. Y lo peor: estamos hasta el cuello de deudas con prestamistas franceses que nos tienen cogidos por los… financieramente hablando.
Francia, mientras tanto, lleva desde 1539 financiándose con su propia lotería. François I la inventó para pagar sus guerras italianas, y les funcionaba de maravilla. Los franchutes recaudaban pasta a espuertas mientras nosotros pedíamos prestado como universitarios en fin de mes.
Carlos III lo vio clarísimo: “Si estos gabachos lo hacen, ¿por qué nosotros no?” Y en 1763, el mismo año que termina esa guerra desastrosa, nace la Lotería Real española. Es una jugada maestra: copiarles el sistema de recaudación para dejar de pedirles dinero.
Durante el resto del siglo XVIII, la lotería funciona como una máquina de recaudar. Guerras, infraestructuras, palacios... todo se paga en parte con los décimos que compra el pueblo español. El Estado recauda sin tener que explicar para qué es el dinero.
Mejor que un impuesto. Más rentable que un préstamo francés. Y sin tener que darle explicaciones a nadie.
1808: Cuando la lotería se convirtió en resistencia
Pero la historia se pone realmente buena 45 años después. Mayo de 1808. Napoleón invade España. Sus tropas están en Madrid. José Bonaparte (alias “Pepe Botella”) está sentado en el trono como un usurpador. Y España entera está que arde.
Aquí es donde la lotería deja de ser un simple sistema de recaudación y se convierte en arma de guerra. La Junta Suprema Central, que coordina la resistencia española, necesita financiación urgente. No tenemos ejército profesional suficiente. No tenemos armamento. Pero tenemos algo mejor: tenemos una población cabreada y una lotería que funciona.
Y entonces alguien tiene una idea brillante: “¿Y si vendemos décimos de lotería para financiar la guerra contra los franceses?” Genial. Patriotismo rentable.
Los sorteos extraordinarios se multiplican. Se venden décimos con lemas como “Para expulsar al intruso”. Comprar lotería deja de ser un juego y se convierte en un acto de resistencia patriótica.
No es “a ver si me toca”. Es “a ver si con esto echamos a estos tipos de nuestro país”. Y funcionó. Vaya si funcionó. Los franceses, irónicamente, estaban siendo derrotados con un sistema que ellos mismos habían inventado 270 años antes. La lotería francesa financiando la derrota francesa en suelo español. Si eso no es justicia poética, que baje Dios y lo vea.
Doña Manolita y el negocio de vender esperanza (post-guerra)
Después de esa época dorada de “lotería patriótica”, el sistema volvió a ser lo que Carlos III había diseñado: recaudación pura y dura. Siglo XX. Madrid, Gran Vía, 1904. Doña Manolita abre su administración de lotería.
No era la primera administración de España. Ni siquiera de Madrid. Pero doña Manolita entendió algo que otros no: no vendía décimos, vendía ilusión. Marketing puro antes de que existiera la palabra.
Empezaron a tocar premios grandes en su administración. ¿Casualidad estadística? Probablemente. ¿Importa? Para nada. La gente empezó a creer que ese local tenía “suerte”. Como si los números supieran dónde se vendieron.
Los políticos increíblemente afortunados
Esto también forma parte de la historia de la lotería, ¿sabías que a los políticos españoles les toca la lotería con una frecuencia... digamos, estadísticamente curiosa? No quiero ser malpensada. Pero los números hablan:
A un tal Carlos Fabra le tocó un total de siete veces. En 2011, a varios diputados les tocó un pellizco importante. A lo largo de las últimas décadas, políticos de todos los colores han tenido una suerte extraordinaria con los décimos.
¿Probabilidad de que a alguien concreto le toque el Gordo? 1 entre 100.000. ¿Probabilidad de que a varios políticos de alto nivel les toque en diferentes años? Haz tú los cálculos.
Compran más lotería que la media. Tienen más conexiones, más gente les regala décimos, participan en más peñas... Digamos que es estadística.
Las matemáticas que nadie quiere escuchar
Tu probabilidad de que te toque el Gordo es 0,001%. Vamos, tienes más probabilidades de que te caiga un rayo (1 entre 15.000). Más probabilidades de que te ataque un tiburón si vives en la costa. Más probabilidades de morir en un accidente de tráfico de camino a comprar el décimo que de ganar el premio.
En medicina veo esto cada día. Un paciente con tendinitis rotuliana tiene una probabilidad del 0,01% de necesitar cirugía. Pero ese 0,01% es “posible”, así que el paciente se obsesiona con la cirugía ignorando el 99,99% de probabilidades de que la fisioterapia le solucione el problema. Nos encanta apostar por el caballo cojo porque “alguien tiene que ganar”. Técnicamente cierto. Estadísticamente irrelevante para ti.
La tradición que elegimos mantener (o no)
Mi familia disfruta el sorteo. Les encanta. Y yo disfruto viéndoles disfrutar. Pero cuando dependa de mí, en mi casa no se comprará lotería. A menos que vuelva a servir para dar palos a los franceses.
Este año disfrutaré del sorteo con mi familia. Me alegraré si les toca algo. Pero mi décimo favorito sigue siendo el que no compré.
Porque la mejor jugada es no jugar algo que perdió su propósito hace dos siglos.
#LaTraumatologaGeek
PD: Si después de leer esto sigues comprando lotería, al menos hazlo siendo consciente de las probabilidades. Y si te toca algo, invítame a cenar. Prometo no hablar de estadística durante la cena. Pero sí de las Guerras Napoleónicas. Eso seguro.
Fuentes
Lotería de Soria - Historia https://www.loteriadesoria.es/blog/historia-de-la-loteria-1.htm Documenta que Carlos III encargó al Marqués de Esquilache (Ministro de Hacienda) traer desde Nápoles a José Peya, director de la lotería napolitana, para establecer el sistema en España. Primer sorteo: 10 de diciembre de 1763.
Enciclopedia Iberoamericana https://enciclopediaiberoamericana.com/guerra-de-los-7-anos/
El País - El origen de El Gordo https://elpais.com/politica/2016/10/30/actualidad/1477841536_155994.html Explicita que la Lotería de Navidad 1812 se concibió para “comprar balas y fundir cañones” contra las tropas francesas. El primer sorteo extraordinario se celebró el 18 de diciembre de 1812 en Cádiz con número ganador 03604.
El Confidencial - Políticos afortunados en lotería https://www.elconfidencial.com/loteria-de-navidad/2023-11-30/politicos-afortunados-ganar-gordo-loteria-navidad_3784049/
Newtral - Las matemáticas de la Lotería de Navidad
https://www.newtral.es/matematicas-loteria-navidad-santi-g-cremades/20241220/Wikipedia - España napoleónica
https://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1a_napole%C3%B3nicaEl Español - Origen de la lotería: https://www.elespanol.com/historia/20230809/verdadero-origen-loteria-espana-remonta-edad-moderna-carlos-iii/783921921_0.html
Lotería Manolita Oficial - Historia: https://loteriamanolita.com/conoce-a-manolita/
OK Diario - Políticos ganadores: https://okdiario.com/loteria-navidad/politicos-que-han-ganado-loteria-navidad-12031291
El Mundo - Probabilidades: https://www.elmundo.es/loterias/loteria-de-navidad/2024/11/26/6745b91421efa0401d8b4586.html
Crónica Oficial - Historia de la Lotería: https://www.cronistasoficiales.com/la-loteria-nacional-fue-introducida-en-espana-por-el-italiano-marques-de-esquilache-ministro/



A mí ya me ha tocado la lotería descubriendo tus publicaciones. ¿Qué más puedo pedir?
Así que te invito a comer, pero tienes que venir a Valladolid para ello, que soy un sevillano en las Cortes de Castilla.
Un señor va a visitar a un granjero. Asombrado ve pintadas un montón de dianas en las paredes y todas con un tiro justo en el centro. Evidentemente el visitante se queda impresionado con esa extraordinaria puntería y le pregunta al granjero como ha conseguido semejante proeza.
La respuesta del granjero es simple: primero dispara y después dibuja la diana.
Ahora ya sabes como consiguen los políticos que sus boletos resulten premiados: primero los premian y después los compran (presuntamente).