Este reimplante doble de brazos es lo más increíble que vas a ver hoy
Una cirugia imposible
Lo de siempre antes de empezar: conflicto de interés, cero. Gracias a los suscriptores.
Era una mañana helada de enero de 1998. A un electricista islandés lo mandaron a arreglar un cable, un trabajo rutinario, pero hubo un malentendido con sus compañeros sobre qué línea tocaba. En lo alto de la torre, agarró la que tenía corriente. Once mil voltios, salió volando despedido y casi diez metros más lejos, golpeó contra el suelo helado. Se rompió el cuello y la espalda por tres sitios, pero sobre todo… los brazos se le prendieron fuego.
Podía considerarse afortunado dentro de lo que cabe, porque cayó cerca de un río. Sus compañeros bajaron a la orilla, llenaron cascos de agua y se la echaron por encima para apagarlo. Él solo recuerda estar tumbado esperando a la ambulancia y un dolor intenso. Se durmió al llegar al hospital y despertó tres meses después sin brazos.
Veintitrés años más tarde, en Lyon, cincuenta personas trabajaron quince horas para poder ponerle unos brazos nuevos. Y cuando salieron del quirófano, el cirujano jefe dio una rueda de prensa. Si el paciente conseguía doblar el codo, ya habría merecido la pena.
Pero la parte que no te van a contar de esta historia no ocurre en un quirófano. Ocurre en un centro de desintoxicación de Reykjavik en 2001, con un hombre de 47 kg, amarillo y sin brazo, al que acaban de decirle que no se merecía un hígado.
El derrumbe
Cuando se despertó del coma, le habían hecho 54 operaciones sin que él se enterara de ninguna, y en una de ellas le habían quitado los dos brazos para salvarle la vida. Él lo cuenta con una frase. La definición más exacta de lo que se rompe ese día.
Si ya no soy el electricista, trabajador con empleo fijo, una prometida y dos hijas pequeñas, entonces ¿quién soy?
Se hundió, bebió y se metió lo que hizo falta para apagar esa depresión. Su prometida lo dejó, perdió el trabajo, dejó de ver a sus dos hijas y el alcohol se cebó con su hígado, que ya venía tocado del accidente, hasta que dejó de funcionar del todo.
En 2001 pesaba 47 kg, medía 1,75 y estaba completamente amarillo. Entonces le dijeron que no le podían poner un hígado nuevo, porque a los alcohólicos y a los drogadictos no se les trasplanta. Sería echarlo a perder.
Él lo llama su momento de claridad. Se metió en desintoxicación y, como el hígado estaba en las últimas, no podían darle nada para bajar el mono. Fue a pelo. Tres meses, sin brazos, con el hígado apagándose, y salió limpio.
Le pusieron un hígado, falló. Le pusieron otro dos meses después y ese segundo hígado, es el motivo por el que hoy tiene brazos. Ahora no te digo por qué. Ten paciencia, que hay que explicar antes cómo funciona un nervio
El hotel
Lo primero que hizo con su nueva vida fue montarse una empresa, alquilar un piso y un coche que pudiera conducir con los pies. Lo segundo fue ponerse muuuuyyyy pesado. En 1999, en un hospital de Lyon, llamado Édouard Herriot, un cirujano llamado Jean-Michel Dubernard, había hecho el primer trasplante de mano del mundo.

Felix siguió aquello como quien ve el mundial y, en 2007, viendo la tele en su casa de Islandia, apareció un anuncio: Dubernard venía a Reykjavik a dar una conferencia. Felix no compró una entrada, lo buscó en su hotel. Se plantó allí sin brazos y le preguntó si se podían trasplantar brazos enteros. Dubernard sólo le contestó que le mandara el caso.
Tardaron catorce años, cuatro de ellos en lista de espera, con más o menos un donante compatible al año y, cada vez, una familia que decía que no. A ver, intenta entenderlo. Una cosa es donar un riñón que nadie ve y otra es que te devuelvan a tu hijo sin brazos.
El pivot y el nervio
A ver, el problema es que la gente se imagina un trasplante de brazo como quien cambia una pieza. Y la fontanería, aunque te sorprenda, en la parte fácil: coser arterias, venas o pegar huesos, lo sabemos hacer desde hace décadas. Es larguísimo y es precioso. No se lo quito a nadie, pero es trabajo conocido. Lo que decide si ese brazo va a ser un jamón colgado es el nervio. Y el nervio es lo más lento que tienes.
Un axón crece 1 o 2 mm al día. Pon la regla y mide 1 mm con el dedo. Eso avanza tu sistema nervioso en 24 horas, yendo a tope. Del hombro a la punta de los dedos hay unos 80 cm. Es decir, 800 días.
Hay una cosa que tampoco se sabe mucho: cuando corta un nervio, la mitad de abajo no espera educadamente. Se desmonta sola en cuestión de días, porque ya no le llega nada del cuerpo de la neurona. Lo descubrió Augustus Waller en 1850 cortándole el nervio a la rana, y hoy sigue llamándose degeneración valeriana, porque en medicina, si describes algo, primero le ponen tu apellido para siempre.
Pero, por fortuna, la funda se queda. Las células que envolvían el cable forman tubos huecos alineados, apuntados hacia donde estaba el músculo. Bandas de Büngner se llaman y son literalmente carriles vacíos. Se ha quemado el tren, pero las vías siguen ahí. El problema es que las vías también caducan. Si pasan meses sin que nadie llegue, el asfalto se pudre. Y al final del trayecto, está el enchufe.
El enchufe donde termina el nervio se llama placa motora y es el sitio del nervio que conecta al músculo. Cuando el músculo se queda sin nervio, esa placa se va deformando. Pasa de una estructura llena de pliegues a una estructura lisa y luego a nada. Y cuando no hay enchufe, da igual que llegue el cable. De ahí sale la regla que llevamos años repitiendo: doce a dieciocho meses. En la práctica, muchos manejamos seis. Pasado ese tiempo, lo siento mucho.
El truco
Después de la clase, volvamos a Félix: 23 años después, sin nada. Sus placas motoras no estaban deformadas, estaban incineradas en Reykjavik desde 1998.
Aquí está la jugada. Los músculos que había que enchufar no eran los suyos, eran los del donante. Los del donante estaban funcionando con total normalidad hasta unas horas antes de la cirugía. El reloj de los 18 meses no llevaba 23 años. Se puso en marcha en el quirófano de Lyon.
Eso sí, no hay un nervio, hay tres tramos con plazo. El deltoides, el bíceps y el tríceps están a centímetros de la sutura, meses llegan de sobra. De hecho, a los seis meses él ya contaba que movía el codo dentro del agua. Los músculos del antebrazo están a unos 50 cm. Esos son 500 días, justo en el límite. Los músculos pequeños que viven dentro de la mano, los que hacen que puedas abrocharte un botón, están a unos 80-80 días, totalmente fuera de plazo. Nadie resolvió ese último tramo. Se aceptó perderlo a cambio de recuperar el hombro y el codo. Por eso, el listón de la rueda de prensa era solo doblar el codo. El problema del nervio lento no se venció, se troceó.
Se cierra el bucle: la pastilla
Pero esta historia es especial. Félix llevaba desde 2002 tomando inmunosupresores por el hígado. El estándar se llama Tacrolimus FK506 para los amigos. Su trabajo, en teoría, es convencer a tu sistema inmune de que ese órgano ajeno es de la familia. Resulta que también hace otra cosa.
En 1994, el grupo de Gold descubrió que FK506 regenera el nervio y, por una vía distinta de la del rechazo. En ratas con el nervio ciático aplastado multiplica por 2,75 las fibras con mielina y sube la velocidad de los asones sensitivos de 3,8 a 4,4 mm al día.
Pero lo que nos importa es esto: varios centros de trasplante de miembro superior han descrito que el signo de Tineln (que es una manera maravillosamente cutre de saber por dónde va el nervio, dándole toquecitos al paciente hasta que nota un calambre) avanzaba 3 mm al día: el triple de la velocidad normal con re-inervación de los músculos pequeños de la mano antes de lo calculado.
Un ensayo fase 2 lo dice, sin adornos: en un trasplante de mano, la regeneración fue inesperadamente buena y rápida y se lo atribuyen al FK506. Ahí lo tienes: el hombre que se bebió su primer hígado llevaba 20 años con el acelerador nervioso puesto. Y él lo notó: le habían dicho dos años para la mano y empezó a mover los dedos a los nueve meses. Su frase meses antes de conseguirlo fue:
tengo esperanzas de mover las manos, cosa que nadie esperaba excepto yo.
Entonces, la pregunta obvia: si esto se sabe desde 1994, ¿por qué no le doy Tacrolimus a todo paciente con un nervio seccionado? Porque el precio es demasiado alto: temblor, cefalea, diarrea, náuseas y riñón tocado. A largo plazo: infecciones, fracturas, hipertensión, nefrotoxicidad, cáncer de piel y trastornos linfoproliferativos.
Por qué un brazo es más difícil que un riñón.
Pero hay una cosa que explica por qué esta cirugía sigue siendo experimental 25 años después de la primera mano: un brazo no es un órgano. Es un paquete variado: piel, músculo, hueso, nervios, grasas, vasos, ganglios, y cada tejido tiene su propio carácter inmunológico.
Dentro del paquete hay un chivato: la piel es el tejido más inmunogénico que existe. Tiene rechazo siete veces más frecuentemente que en cualquier otro órgano, y hasta un 85% de los pacientes sufre al menos un episodio de rechazo agudo en el primer año.
De hecho, cuando alguien quiere poner a prueba de verdad un fármaco anti-rechazo nuevo, lo prueba contra la piel. Si aguanta la piel, aguanta lo que le echen.
Por cierto, y aquí te cuento una anécdota: el primer intento de esto fue en Ecuador en 1964 con azatioprina y presnisona. El antebrazo hubo que quitarlo después por un rechazo irreversible. El mundo lo dejó estar 35 años, hasta Lyon, en 1999.
El cerebro y el círculo
Pero falta la última página del relato y es la que más me gusta. Aunque el axón llegue al músculo, si tu corteza no manda a la orden bien organizada, no pasa nada. El trocito de corteza cerebral que gestionaba las manos llevaba 23 años vacío. El cerebro no deja pisos vacíos. En un amputado de brazos, la zona de la cara, que en el mapa está justo al lado, se expande y se mete en el territorio de la mano. Entra o ocupa.
En 2001, un equipo de Lyon metió en una resonancia funcional a un paciente antes y después de un trasplante bilateral de mano y vio cómo el mapa volvía a su sitio. Las manos nuevas se expandían de vuelta al territorio que había quedado abandonado. Se publicó en Nature Neuroscience. Firmaban Pascal Giraux, Angela Sirigu, Schneider... y Jean-Michel Dubernard. Sí, el mismo Dubernard del hotel de Reikiavik.

Y, por si hasta aquí no es bastante emocionante, a Félix lo rehabilitaron en el hospital Henry Gabrielle de Lyon con un aparato llamado IVS3. Es terapia de espejo, pero con esteroides. Te enseñan una pantalla con una imagen de tu brazo moviéndose, construida a partir del otro, mientras tú lo intentas. Y, como observar e imaginar un movimiento, activa buena parte de las mismas áreas que ejecutarlo… el cerebro va picando y reaprende. Tiene revisión Cochrane desde 2014 y recomendación oficial francesa desde 2012.
Ese aparato lo inventó Pascal Giraux. El mismo. El primer firmante del paper de 2001. El que descubrió con Dubernard, que el mapa vuelve.
Esto es lo que hay que saber de los miembros trasplantados: no son tuyos. Son tuyos mientras te tomes la pastilla, todos los días y para siempre, con todo lo que la pastilla trae puesto. Félix hoy se ducha solo, se viste solo, abraza a sus nietos y saca al perro. Mueve los dedos, cosa que nadie le prometió. Lo define mejor que nadie: hígado islandés, brazos franceses, un Frankenstein moderno.
Pero cuando despertó de aquellas 15 horas con dolor, lo primero que pensó fue:
¿qué clase de idiota se hace esto a propósito?
Fuentes
El caso de Guðmundur Felix Grétarsson
News24 / YOU. After losing his arms 23 years ago... Febrero 2021. https://www.news24.com/you/news/international/after-losing-his-arms-23-years-ago-this-man-has-become-the-worlds-first-double-arm-and-shoulder-transplant-patient-20210209
AFP / RTÉ News. Double arm transplant man is “feeling excellent”. 22 enero 2021. https://www.rte.ie/news/world/2021/0122/1191521-double-arm-transplant/
Gulf News. Icelandic man recovers from world’s first double arm transplant. https://gulfnews.com/world/offbeat/icelandic-man-recovers-from-worlds-first-double-arm-transplant-1.1611373370723
Upworthy. Man with world’s first full double arm transplant is already making incredible progress. https://www.upworthy.com/first-double-arm-transplant-fast-nerves/
Regeneración nerviosa y ventana de reinervación
Advancing Nerve Regeneration: Translational Perspectives of Tacrolimus (FK506). PMC10454725. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10454725/
Timing of Nerve Repair: Acute versus Delayed. IntechOpen, 2026. https://www.intechopen.com/online-first/1231659
Tacrolimus (FK506)
Phan DQ, Schuind F. Tolerance and effects of FK506 on nerve regeneration: a pilot study. J Hand Surg Eur Vol. 2012;37:537-543. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22084488/
Systemic and Local FK506 (Tacrolimus) and its Application in Peripheral Nerve Surgery. J Hand Surg Am. 2020. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0363502320301556
Inmunología del trasplante de miembro (VCA)
Skin Immunology and Rejection in VCA and Organ Transplantation. Curr Transplant Rep. 2020. https://link.springer.com/article/10.1007/s40472-020-00310-1
A systematic review of treatment strategies to combat acute and chronic rejection episodes in VCA. Front Immunol. 2026. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC12907174/
Vascularized Composite Tissue Allotransplantation — State of the Art. PMC3724233. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3724233/
Cendales LC, et al. Banff 2022 Vascularized Composite Allotransplantation Meeting Report. Am J Transplant. 2024;24:716-23.
Plasticidad cortical y trasplante de manos
Giraux P, Sirigu A, Schneider F, Dubernard JM. Cortical reorganization in motor cortex after graft of both hands. Nat Neurosci. 2001;4(7):691-692. https://www.nature.com/articles/nn0701_691
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Los casos de trasplantes y reimplantes son muy interesantes