La ciencia demuestra lo que ya sabíamos los que llevamos toda la vida entrenando; tengo conocidos que consideran que entrenar es una pérdida de tiempo, según dicen prefieren dedicar su tiempo a leer, como si lo uno no fuera compatible con lo otro. Muy bueno el post, un saludo.
Enhorabuena por el post. Es muy ameno y llama la atención sobre aspectos muy importantes para mejorar la calidad de vida de las personas: que hay una sarcopenia progresiva que aumenta la fragilidad, que el entrenamiento de fuerza es imprescindible para prevenirla y revertirla y que, ese tipo de entrenamiento ha estado siempre subestimado en comparación al entrenamiento aeróbico. Además, lo presentas de una forma nada “friki” como tu dices, para que todo el mundo se pueda dar por aludido y se anime a hacer ejercicio porque no hay que ser superman ni ir al gimnasio para hacerlo.
Hay sin embargo algunas cosas que “chirrían”, especialmente los datos y cuantificaciones que provienen seguramente de los estudios reseñados en las fuentes: cosas como la reducción de un 46% de mortalidad por todas las causas, alargamiento de telómeros=4 años menos de envejecimiento, las cuantificaciones y conversiones de pb a “años” (cuando además la relación telómeros-longevidad está cada vez mas cuestionada)… que son fruto de todos esos sesgos, causalidades inversas, especulaciones, extrapolaciones, etc a las que, por desgracia, nos tienen acostumbrados los llamados estudios de “evidencia científica”, muchos de los cuales están hechos por encargo.
Pero, salvo eso, enhorabuena otra vez por un gran post para concienciar de que nos tenemos que cuidar y que el ejercicio de fuerza es importantísimo. Me ha encantado. Un placer leerte.
Dr. Luis González, ¡genial comentario! es exactamente el tipo de mirada crítica que necesitamos en divulgación médica. Tienes toda la razón en señalar las limitaciones de muchos estudios observacionales.
El eterno problema de la epidemiología: ¿correlación o causalidad? Los estudios de cohortes sobre ejercicio y longevidad, efectivamente, están plagados de lo que llamamos "healthy user bias": las personas que entrenan fuerza suelen tener mejores hábitos en general, mayor acceso a sanidad, mejor nivel socioeconómico... desenredar todo eso es complejsimo.
Pero aquí es donde entran los datos más sólidos: los estudios de intervención (no observacionales) como el LIFE Study o los meta-análisis de Cochrane sobre entrenamiento de fuerza en ancianos sí muestran mejoras en capacidad funcional, reducción de caídas y mejora en marcadores de fragilidad. No son perfectos, pero al menos controlan variables.
Lo de los telómeros... tienes razón al cuestionarlo. Es uno de esos biomarcadores "sexy" que aparecen en papers pero cuya relevancia clínica real aún está por demostrar de forma concluyente. Lo incluyo porque es un dato que llama la atención al público general, pero reconozco que la ciencia detrás es menos robusta de lo que parece.
Mi objetivo con estos artículos no es hacer una revisión sistemática (que sería aburridsíma para el 99% de lectores), sino concienciar sobre algo que SÍ tiene evidencia sólida: el sedentarismo mata, la sarcopenia es prevenible, y el entrenamiento de fuerza es probablemente la intervención más costo-efectiva.
Pero tu punto es valíidsimo y lo tengo en cuenta. El equilibrio entre rigor y accesibilidad es difícil, pero comentarios como el tuyo me ayudan a mejorarlo. ¡Gracias!
¡Te felicito por la publicación! El ser humano debe entender y materializar la importancia del movimiento. Nuestra estructura lo demanda. Somos una máquina hecha para movernos, levantar peso, caminar, etc. Si sumamos al movimiento (ejercicio) una alimentación consiente, un descanso reparador y evitar (dentro de lo posible) el estrés...es maravilloso ver como tu cuerpo responde.
Esa es la labor que tenemos como profesionales de la salud: hacer que las personas sean concientes de que "Levantar pesas no es vanidad. No es cosa de frikis del gimnasio. Cada repetición es un acto de rebelión contra la fragilidad."
La ciencia demuestra lo que ya sabíamos los que llevamos toda la vida entrenando; tengo conocidos que consideran que entrenar es una pérdida de tiempo, según dicen prefieren dedicar su tiempo a leer, como si lo uno no fuera compatible con lo otro. Muy bueno el post, un saludo.
Enhorabuena por el post. Es muy ameno y llama la atención sobre aspectos muy importantes para mejorar la calidad de vida de las personas: que hay una sarcopenia progresiva que aumenta la fragilidad, que el entrenamiento de fuerza es imprescindible para prevenirla y revertirla y que, ese tipo de entrenamiento ha estado siempre subestimado en comparación al entrenamiento aeróbico. Además, lo presentas de una forma nada “friki” como tu dices, para que todo el mundo se pueda dar por aludido y se anime a hacer ejercicio porque no hay que ser superman ni ir al gimnasio para hacerlo.
Hay sin embargo algunas cosas que “chirrían”, especialmente los datos y cuantificaciones que provienen seguramente de los estudios reseñados en las fuentes: cosas como la reducción de un 46% de mortalidad por todas las causas, alargamiento de telómeros=4 años menos de envejecimiento, las cuantificaciones y conversiones de pb a “años” (cuando además la relación telómeros-longevidad está cada vez mas cuestionada)… que son fruto de todos esos sesgos, causalidades inversas, especulaciones, extrapolaciones, etc a las que, por desgracia, nos tienen acostumbrados los llamados estudios de “evidencia científica”, muchos de los cuales están hechos por encargo.
Pero, salvo eso, enhorabuena otra vez por un gran post para concienciar de que nos tenemos que cuidar y que el ejercicio de fuerza es importantísimo. Me ha encantado. Un placer leerte.
Dr. Luis González, ¡genial comentario! es exactamente el tipo de mirada crítica que necesitamos en divulgación médica. Tienes toda la razón en señalar las limitaciones de muchos estudios observacionales.
El eterno problema de la epidemiología: ¿correlación o causalidad? Los estudios de cohortes sobre ejercicio y longevidad, efectivamente, están plagados de lo que llamamos "healthy user bias": las personas que entrenan fuerza suelen tener mejores hábitos en general, mayor acceso a sanidad, mejor nivel socioeconómico... desenredar todo eso es complejsimo.
Pero aquí es donde entran los datos más sólidos: los estudios de intervención (no observacionales) como el LIFE Study o los meta-análisis de Cochrane sobre entrenamiento de fuerza en ancianos sí muestran mejoras en capacidad funcional, reducción de caídas y mejora en marcadores de fragilidad. No son perfectos, pero al menos controlan variables.
Lo de los telómeros... tienes razón al cuestionarlo. Es uno de esos biomarcadores "sexy" que aparecen en papers pero cuya relevancia clínica real aún está por demostrar de forma concluyente. Lo incluyo porque es un dato que llama la atención al público general, pero reconozco que la ciencia detrás es menos robusta de lo que parece.
Mi objetivo con estos artículos no es hacer una revisión sistemática (que sería aburridsíma para el 99% de lectores), sino concienciar sobre algo que SÍ tiene evidencia sólida: el sedentarismo mata, la sarcopenia es prevenible, y el entrenamiento de fuerza es probablemente la intervención más costo-efectiva.
Pero tu punto es valíidsimo y lo tengo en cuenta. El equilibrio entre rigor y accesibilidad es difícil, pero comentarios como el tuyo me ayudan a mejorarlo. ¡Gracias!
Excelente artículo y los comentarios siempre agregando valor y aclarando.
Lo compartiré con mis conocidos.
Saludos desde Córdoba, Argentina.
Muy lindo artículo. Consulta: ¿Cuánto tiempo antes de los 30 años tengo que hacer ejercicio para reducir esa pérdida de masa muscular ?
Muchas gracias por este post tan útil y clarificador.
¡Te felicito por la publicación! El ser humano debe entender y materializar la importancia del movimiento. Nuestra estructura lo demanda. Somos una máquina hecha para movernos, levantar peso, caminar, etc. Si sumamos al movimiento (ejercicio) una alimentación consiente, un descanso reparador y evitar (dentro de lo posible) el estrés...es maravilloso ver como tu cuerpo responde.
Esa es la labor que tenemos como profesionales de la salud: hacer que las personas sean concientes de que "Levantar pesas no es vanidad. No es cosa de frikis del gimnasio. Cada repetición es un acto de rebelión contra la fragilidad."
Me encantó tu artículo, lo compartiré con mis amigos. Saludos, Juan!
Gracias
Mas artículos como este, por favor!!
Muy interesante y muy completo. Gracias por este trabajo. Continúa con ello!