Acaba de reventar el crono bajando de las dos horas en maratón. Y lo ha hecho taloneando.
El segundo acaba de perder el récord del mundo por no pillar una botella de agua.
Bienvenidos a la maratón más surrealista de la historia. Pero antes de meternos en faena: conflicto de intereses, CERO. Este espacio sobrevive única y exclusivamente gracias a lo que aportáis los suscriptores. ¡Sois enormes!



