#1 Artrosis: el "suicidio" celular que nadie te cuenta
#1 Hackeando tu artrosis
Si llevas tiempo por aquí, ya sabes que soy la nota discordante en tu feed. Probablemente, soy la única influencer que no va a intentar venderte el último suplemento de moda.
¿Por qué? Porque mi “negocio” no es venderte pastillas, es venderte verdad. Y esa, a veces, duele más que una rodilla en un día de lluvia.
Gracias a todos los que apoyáis mi labor suscribiéndoos. Gracias a vosotros no soy otra “vendida” más. Y por eso, hoy os voy a contar lo que nadie os cuenta sobre la artrosis.
Vamos a derribar el mito más grande de la traumatología moderna.
Olvida el “dibujo del neumático”
Nos han vendido una mentira muy cómoda:
La artrosis es como las ruedas de un coche; de tanto usarlas, el dibujo se borra
Suena lógico, ¿verdad? Es mecánico. Es intuitivo. Y es falso.
Si la artrosis fuera puro desgaste mecánico por uso:
Todos los maratonianos de 80 años estarían en silla de ruedas (y muchos tienen cartílagos mejores que los tuyos).
Ningún adolescente tendría artrosis (y desgraciadamente, los hay).
La obesidad no afectaría a las manos (porque no caminas con ellas, ¿verdad?).
La realidad es mucho más complicada. La artrosis no es un desgaste pasivo. Es una guerra química activa. Es una enfermedad de todo el órgano articular (hueso, cartílago, ligamentos, grasa) donde tu propio cuerpo ha entrado en un bucle de autodestrucción.
Bienvenido a la realidad molecular de tu articulación. Te voy a explicar qué está pasando ahí dentro, célula a célula.
1. El Condrocito: el “DJ” que perdió la cabeza
En el centro de la pista de baile (tu cartílago) vive una sola célula: el condrocito. Este tipo es el arquitecto, el DJ de la fiesta.
Su trabajo es mantener el equilibrio (homeostasis). Por un lado, fabrica colágeno Tipo II (la estructura de acero del edificio) y proteoglicanos (unas esponjas increíbles que retienen agua para que tu rodilla amortigüe). Por otro lado, elimina lo viejo para renovar.
En una rodilla sana, el DJ pone música suave. Construye tanto como limpia.
Pero en la artrosis, el DJ se vuelve loco. Recibe las señales equivocadas y cambia el Chill Out por Death Metal. El condrocito deja de fabricar ladrillos y empieza a fabricar motosierras biológicas.
Científicamente, estas motosierras se llaman metaloproteasas (MMPs) y agrecanasas.
El resultado: En lugar de repararse, tu propia célula empieza a triturarse desde dentro. El cartílago no se “gasta”; se digiere a sí mismo.
2. Citoquinas: el “spam” inflamatorio
¿Pero por qué el DJ (el condrocito) empieza a destruir su propia casa? Porque alguien le está hackeando el sistema.
Ese alguien son las citoquinas proinflamatorias, principalmente dos villanos conocidos como IL−1β y TNF−α.
El condrocito no deja de recibir spam. Las citoquinas son como millones de notificaciones de haters en Twitter/X diciéndole:
¡Eres inútil! ¡Deja de fabricar colágeno! ¡Suelta las bombas!
Esto genera una inflamación de bajo grado. No es como cuando te tuerces un tobillo y se pone rojo y caliente (inflamación aguda). Es una inflamación “fría”, silenciosa, crónica. Un fuego lento que está cocinando tu articulación sin que te des cuenta hasta que es tarde.
3. El óxido nítrico y el “suicidio celular”
Cuando la situación en la fiesta se descontrola por completo, los condrocitos estresados empiezan a producir óxido nítrico (NO).
El NO es un gas que, en exceso, es tóxico para la célula. Lo que hace es bloquear la mitocondria (la batería de la célula). Sin energía para reparar el desastre y agobiado por el entorno tóxico, el condrocito toma una decisión drástica.
Científicamente se llama apoptosis (muerte celular programada). El condrocito se suicida. Y como el cartílago es un tejido con muy pocas células, cada vez que una muere, queda un hueco que nadie va a llenar.
4. Adipocinas: cuando tu grasa te insulta
Aquí es donde la cosa se pone interesante y donde mucha gente se ofende. Pero recuerda: estoy aquí por la ciencia, no por los sentimientos.
Siempre te han dicho que bajes de peso para “quitar carga” a la rodilla. Es verdad, la física importa. Pero importa mucho más la química.
La grasa (tejido adiposo) no es un almacén inerte de calorías. Es un órgano endocrino. Es un órgano que “habla”. Y lo que dice es muy desagradable.
La grasa visceral y subcutánea libera unas proteínas llamadas adipocinas (como la leptina, la resistina o la visfatina). Estas moléculas viajan por tu sangre como mensajeros del apocalipsis. Llegan a tus articulaciones y echan gasolina al fuego de la inflamación.
Por esto las personas con obesidad tienen mayor riesgo de artrosis en las manos. Tus manos no soportan tu peso, pero sí soportan la “carga química” de tus adipocinas circulando por la sangre.
5. El hueso subcondral: el suelo se vuelve cemento
Debajo del cartílago está el hueso. En una articulación sana, este hueso es ligeramente flexible para ayudar a absorber impactos.
Pero cuando el cartílago empieza a fallar y la guerra química avanza, el hueso se asusta. Para protegerse, se vuelve extremadamente denso y rígido. Esto se llama esclerosis subcondral.
¿El problema? Que al volverse tan duro, pierde su capacidad de amortiguar. Se convierte en un yunque. Ahora, cada paso que das es como martillear un cristal (tu cartílago restante) contra un bloque de cemento (tu hueso esclerótico). Esto acelera la destrucción mecánicamente, cerrando el círculo vicioso.
¿Estás roto?
¡Para nada!
Sé que todo esto suena a película de terror. Motosierras, suicidio celular, grasa que habla... pero entender el mecanismo es el primer paso para hackearlo.
Tu cuerpo no está “gastado” como un neumático viejo que hay que tirar. Tu cuerpo es un ecosistema complejo que está intentando adaptarse a un entorno hostil (sedentarismo, mala dieta, inflamación).
La cirugía puede cambiar una pieza (prótesis), pero no arregla la química. Si quieres ganar esta guerra, no necesitas solo un cirujano; necesitas estrategia.
La clave: El cartílago no tiene venas. No le llega sangre bombeada por el corazón. El cartílago “come” cuando te mueves. Funciona como una esponja: al comprimirse y descomprimirse con el movimiento, absorbe los nutrientes del líquido sinovial.
Si te mueves mal (impacto excesivo con mala técnica), lo rompes.
Si no te mueves (reposo absoluto), muere de hambre.
Lo que está por venir...
Este ha sido solo el diagnóstico del problema. Hemos abierto el capó del coche y hemos visto que sale humo. Pero, ¿cómo lo arreglamos? ¿Cómo detenemos a las citoquinas? ¿Cómo convencemos al Condrocito DJ de que vuelva a poner música clásica?
He diseñado una serie exclusiva llamada “Hackeando la artrosis”.
Este es el índice provisional de lo que vamos a tratar (sujeto a cambios según lo que vosotros, los suscriptores, me pidáis en los comentarios):
El mito de los neumáticos (¡Ya lo has leído!).
La paradoja de Charcot: el misterio del dolor en un tejido que no tiene nervios (¿por qué duele si el cartílago no siente?).
El tejido graso “habla”: profundizaremos en cómo la obesidad insulta bioquímicamente a tus articulaciones.
Nutrición por movimiento: por qué el reposo absoluto es veneno puro y cómo moverte para “dar de comer” a tu articulación.
La batería de tus células: el papel crucial de las mitocondrias y cómo recargarlas.
SYSADOA y suplementos: la verdad incómoda. ¿Realmente nutren tu rodilla o solo nutren la cuenta bancaria del fabricante?
Inyecciones e infiltraciones: corticoides vs. ácido hialurónico. ¿Apagar el fuego o lubricar la bisagra?
Terapias biológicas (PRP y Células Madre): separando la esperanza real del marketing agresivo.
Prehabilitación: cómo entrenar tu cuerpo para ganar la batalla antes de entrar al quirófano.
El momento de la verdad: ¿cuándo es realmente hora de una prótesis nueva?
Quiero ser transparente: escribir esto con el rigor que merecéis me lleva horas de estudio y síntesis. Por eso, el resto de la serie será contenido exclusivo para mis suscriptores de pago. Es el precio de dos cafés al mes, pero la información que hay aquí puede ahorrarte años de dolor y cientos de euros en tratamientos inútiles.
Fuentes
1. Delgado Martínez, Alberto D. Cirugía Ortopédica y Traumatología. Editorial Médica Panamericana.
2. Evidencia de mecanismos inflamatorios en la osteoartritis https://www.reumatologiaclinica.org/es-evidencia-mecanismos-inflamatorios-osteoartritis-articulo-13111166
3. Fisiopatología de la artrosis: ¿cuál es la actualidad? https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-reumatologia-29-articulo-fisiopatologia-artrosis-cual-es-actualidad-13064151
4. Artrosis: patogenia y desarrollo https://www.elsevier.es/pt-revista-revista-espanola-cirugia-ortopedica-traumatologia-129-articulo-artrosis-patogenia-desarrollo-13038048
5. Estudio de la apoptosis en la coxartrosis: influencia de las cargas biomecánicas locales https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-reumatologia-29-articulo-estudio-apoptosis-coxartrosis-influencia-cargas-13046687
6. Fisiopatología celular de la osteoartritis: el condrocito articular como protagonista http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0121-07932011000200006
7. Las adipocinas: mediadores emergentes de la respuesta inmune y de la inflamación https://www.reumatologiaclinica.org/es-las-adipocinas-mediadores-emergentes-respuesta-articulo-S1699258X09000242
8. Osteoartritis, obesidad y síndrome metabólico https://www.elsevier.es/es-revista-revista-colombiana-reumatologia-374-articulo-osteoartritis-obesidad-sindrome-metabolico-S012181231470163X
9. Adipocinas, tejido adiposo y su relación con células del sistema inmune https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0016-38132005000600009
10. Influence of cyclic loading on the nutrition of articular cartilage https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2383080/
11. El hueso subcondral y el tejido sinovial como diana terapéutica en la artrosis https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-reumatologia-29-articulo-el-hueso-subcondral-el-tejido-13071164
12. Imagenología: nuevas técnicas usadas en la osteoartritis https://www.reumatologiaclinica.org/es-imagenologia-nuevas-tecnicas-usadas-osteoartritis-articulo-resumen-13111159









Me ha encantado. Millones y millones de gracias Inés
Estoy impaciente. Cuando he leído infiltraciones de PRP y células madre, no puedo evitar pedirte un artículo (o serie) sobre los tendones. Mis Aquiles están inflamados, duelen, y estoy en proceso de infiltración con prp… espero poder volver a correr y subir al monte